lunes, 28 de febrero de 2011

NO PENSAMOS EN LAS PROXIMAS ELECCIONES, SINO EN LAS PROXIMAS GENERACIONES


Alberto Nuñez Esteva


Somos muchos los ciudadanos que estamos decididos a luchar por el México que queremos.


No sólo pensamos en las próximas elecciones, sino sobre todo, en las próximas generaciones.


Visión de estado de largo plazo, con acciones a corto plazo. Visión global con acción local, para enclavarnos en un mundo competitivo, orientado a la innovación y al conocimiento. Respetuosos, en este caminar, de nuestra soberanía, nuestra idiosincrasia y nuestro sentido de pertenencia.


Queremos poner la vista en el futuro y sus retos, apoyándonos, pero no sujetándonos, a un pasado de aciertos y errores.


Los ciudadanos, las personas, en el centro de las decisiones políticas, económicas y sociales. El ciudadano como sujeto y no como objeto de quienes detentan el poder. Nunca más una sociedad súbdita de los poderosos.


Hablamos por muchos de los que no tienen voz, pero que ahora se han expresado a través de los medios electrónicos o en foros abiertos en el rico ejercicio de México a debate


Exigimos, nosotros los ciudadanos, un nivel educativo competitivo a nivel mundial en donde todos, particularmente los grupos más vulnerables, se vean beneficiados.


Exigimos, nosotros los ciudadanos, un desarrollo sostenido capaz de alentar a los emprendedores y generar las oportunidades y los empleos dignos que requiere nuestra creciente población.


Exigimos, nosotros los ciudadanos, un avance sin pausa hacia un pleno estado de derecho y, por tanto, un drástico abatimiento de la impunidad y la corrupción, causas principales del avance del crimen organizado. Recordamos a nuestros dirigentes que la misión primordial del estado es la de preservar nuestra integridad física, nuestra tranquilidad, y nuestras legítimas pertenencias.


Exigimos, nosotros los ciudadanos, a nuestros mandatarios, que promuevan las reformas políticas y tomen las acciones necesarias para alcanzar la gobernabilidad que requiere el país Todas estas exigencias responden a un gran objetivo, que es el que le da sentido: desterrar la miseria que padece uno de cada cinco mexicanos y reducir drásticamente la pobreza que afecta a la mitad de la población y la desigualdad económica y social que nos avergüenza.


Las exigencias que como sociedad hacemos, se nutren de las fortalezas que como país tenemos:



o Somos la doceava economía una de las más grandes del mundo


o Para bien o para mal, tenemos una frontera de 3 mil kilómetros con el país más poderoso de la tierra;


o Contamos con recursos naturales que muchos países quisieran tener, playas bellísimas, cultura ancestral orgullo de nuestra raza, salidas por océanos que nos unen al mundo, principalmente a los continentes europeo y asiático;


o Vocación empresarial, talento para el trabajo, para las artes y la cultura;


o Gente buena, cariñosa, jacarandosa, que ama a su país.


Pero hemos tenido una clase dirigente, principalmente política, que no ha estado a la altura de las circunstancias; y nosotros los ciudadanos, tampoco hemos hecho nuestro trabajo, pues más que ser un factor fundamental de la solución, nos hemos recogido en nuestra zona de confort, listos para juzgar, pero poco dispuestos a actuar. Y hemos contemplado la pérdida de valores y el desgajamiento del tejido social derivado en parte por la permisividad de los padres de familia hacia sus hijos, de un sistema educativo ajeno a los valores, y de medios de comunicación que resaltan lo malo y poco hablan de lo bueno que acontece


Hemos carecido de los liderazgos que tanta falta hacen en este país y que tenemos que desarrollar con sentido de urgencia. Líderes, lideres y lideres es lo que necesitamos, liderazgos políticos, empresariales, ciudadanos, religiosos, mediáticos y culturales. Lideres entre los ciudadanos de a pie en los estados, en los municipios y entre los vecinos.


Queremos que los líderes, ahora ocultos, salgan a la luz y ejerzan ese liderazgo a favor del bien común. Líderes, algunos de ellos, que están entre la gente que me escucha y que tienen una misión que cumplir. Tengamos como misión todos nosotros el impulsar al ciudadano a que descubra el líder pleno de valores que lleva adentro, abandone la apatía y transite por los caminos que no se había atrevido a pisar, buscando así el verdadero sentido y la trascendencia de su vida.


Que los empresarios emprendan con audacia y generen la riqueza y los empleos que tanto necesita el país.


Que los trabajadores y las personas que colaboran en las empresas se reconozcan y sean reconocidos como el alma de la organización y se transformen en un factor vital para alcanzar la competitividad sobre la que se apoya el desarrollo sano y compartido de su fuente de trabajo.


Que los académicos y los profesores impartan ese conocimiento de vanguardia sobre el que se apoya nuestro desarrollo y conduzcan al educando a su plena realización reconociéndolo como el sujeto principal de su actividad.


Que la mujer encuentre el espacio que merece como empresaria, como trabajadora, como política, como académica, y se reconozca como el pilar de la familia, la cual, a su vez, es el pilar sobre el que se construye una comunidad sana; y que ellas, junto con sus parejas, sean los principales educadores de sus hijos y participen y exijan esa calidad de la educación en las escuelas.


Que los voluntarios y los dirigentes de las organizaciones de la sociedad civil impulsen a éstas a alcanzar su misión, pues han hecho y siguen haciendo una enorme contribución al país.


Que nuestros hermanos indígenas luchen por preservar su cultura que nos enriquece a todos y es digna de admiración, y hagan el esfuerzo necesario para incorporarse también a este mundo global a través de su propio esfuerzo y contando con la solidaridad de la sociedad.


Que los jóvenes tengan fe en México e impulsen desde su trinchera una ola de esperanza que contagie a toda la población. Un líder excepcional de talla mundial dijo, hace algunos años, que ustedes, jóvenes, son la sal de la tierra y la luz del cielo, marcando así la trascendencia de su actuar.


Esta es la sociedad y estos son los ciudadanos que merece nuestro país y que serán el factor fundamental para alcanzar ese futuro promisorio que todos deseamos.


Pero estos ciudadanos de alta intensidad requieren de los dirigentes políticos para alcanzar sus metas.


Y los dirigentes políticos necesitan de los ciudadanos para cumplir su trascendental labor, que no es otra sino la de facilitar el camino a favor del bien común a través de la realización plena de la persona y de sus organizaciones.


Es por ello que un número creciente y entusiasta de ciudadanos, mas de 110,ooo en este momento, impulsados en su origen por 210 organizaciones de la sociedad civil y 1200 personas, todas ellas con un profundo amor a México, promueven –promovemos- la firma de un



Acuerdo nacional


Impulsado por la ciudadanía a través del cual nos demos la mano políticos y ciudadanos y nos comprometamos a hacer la parte que a cada uno corresponde, sin escatimar esfuerzo alguno, para dar ruta al país y alcanzar su pleno desarrollo en una visión de largo plazo con acciones inmediatas.


Hemos presentado en este acto un documento emanado de una amplia consulta ciudadana que ha logrado, a su vez, un amplio consenso.


Un acuerdo político que nos una a todos los mexicanos en lo esencial, por arriba de ideologías y partidos políticos todos ellos muy respetables


Un acuerdo político que señale metas, plazos y responsables de su cumplimiento y se lleve en su momento a los estado y los municipios para provocar la participación activa de todos los ciudadanos, de los ciudadanos de a pie.


Un acuerdo político que promueva el fortalecimiento de las instituciones, las cuales son el pilar de la democracia participativa que estamos impulsando



Un acuerdo político que impulse el desarrollo sustentable en un marco de paz y respeto mutuo que no descarta, en forma alguna, la legítima lucha partidaria por alcanzar el poder y la presentación de las tesis que cada partido sostenga y proponga a los ciudadanos para captar su voto. Así es la democracia, y nosotros debemos y tenemos que impulsarla sin temor alguno.


A partir de este acuerdo nacional, debe impulsarse con la mayor energía la promulgación de las reformas necesarias para dar sustento al mismo, empezando por una reforma política que permita fortalecer la gobernabilidad.


Debe impulsarse la transformación del sistema educativo, y el tránsito hacia un pleno estado de derecho en donde se pugne por la transparencia y rendición de cuentas, el abatimiento concertado de la corrupción y la impunidad y la corresponsabilidad para abatir la violencia y recuperar la tranquilidad que merecemos los ciudadanos.


A partir de este acuerdo nacional debemos comprometernos a romper la desesperanza que ahora nos ahoga y promover con la participación de todos, incluyendo necesariamente a los medios de comunicación, un ambiente de esperanza y fe en nuestro México querido, esperanza y fe que se irá alimentando con el cumplimiento de los compromisos contraídos.

Llevemos este mensaje y compromiso, en su momento, sin prisa pero sin pausa, a los estados y municipios, a los ciudadanos que aman a su país, a todas aquellas personas que estén dispuestas a hacer su parte para salir adelante. No más que eso, pero no menos que eso. Estemos conscientes de que la transformación del país pasa por la de los estados, que ésta pasa por los municipios y que ésta pasa por las familias para llegar al cambio de actitud de los ciudadanos.

De una ciudadanía de alta intensidad como la que hemos descrito, se derivará una clase política de estatura moral que busque el fortalecimiento de las instituciones.


Los mexicanos, unidos en lo esencial, podemos lograr hazañas que muchos pensarían que son irrealizables. No hay nada que no se pueda lograr si creemos en lo que pensamos y actuamos con congruencia, audacia y energía creadora.


Empecemos ahora a recorrer este largo pero promisorio camino. Los primeros pasos ya se han dado. La firma del acuerdo será un salto hacia el futuro ¿quién, que ame a su país, puede estar en desacuerdo con ello?


Demos respuesta y ofrezcamos una esperanza fundada a los millones de jóvenes que buscan oportunidades de trabajo después de su estudio.


A los hombres y mujeres de ciudad Juárez, y de Tamaulipas, y de Michoacán y de guerrero, que con lágrimas en los ojos nos han pedido que les mostremos el camino para preservar sus hogares y vivir en paz.


A los adolescentes, casi niños, que nos han dicho de viva voz que prefieren una vida corta siendo alguien en el crimen organizado, que una vida larga siendo nadie en la sociedad.


Juntemos sus lágrimas con las nuestras, pero que estas lágrimas abonen el terreno en donde debe surgir la esperanza, sí, la esperanza fundada en un México renovado que empezamos a reconstruir a partir de su tejido social, desde sus mismos cimientos. Tejido social en donde todos somos hilos pero al mismo tiempo tejedores de esa trama. Si los mexicanos nos unimos en lo esencial, no habrá obstáculo que nos impida avanzar hacia el destino que nos hayamos trazado.

Exhortamos a la ciudadanía a que continúen participando activamente en este ejercicio de México a debate y que día con día sean más los ciudadanos que apoyan esta visionaria iniciativa y exijan que arribemos a un acuerdo nacional.


Y esperamos la respuesta, la entusiasta respuesta de la clase política a esta propuesta de ciudadanos comprometidos con el futuro del país, ¡Va por México!






MAFIA MÉDICA.



Entrevista a Ghislaine Lanctot



Por: Querien Vangal


Febrero / 2011



"La Mafia Médica" es el título del libro que le costó a la doctora su expulsión del colegio de médicos y la retirada de su licencia para ejercer medicina. Se trata probablemente de la denuncia publicada más completa, integral, explícita y clara del papel que juega a nivel mundial el complejo formado por el Sistema Sanitario y la industria farmacéutica.


El libro expone, por una parte, la errónea concepción de la salud y la enfermedad que tiene la sociedad occidental moderna, fomentada por esta mafia médica que ha monopolizado la salud pública creando el más lucrativo de los negocios.


Además de tratar sobre la verdadera naturaleza de las enfermedades, explica cómo las grandes empresas farmacéuticas controlan no sólo la investigación sino también la docencia médica, y cómo se ha creado un Sistema Sanitario basado en la enfermedad en lugar de en la salud, que cronifica enfermedades y mantiene a los ciudadanos ignorantes y dependientes de él. El libro es pura artillería pesada contra todos los miedos y mentiras que destrozan nuestra salud y nuestra capacidad de autorregulació n natural, volviéndonos manipulables y completamente dependientes del sistema. A continuación, una estupenda entrevista a la autora que realizó Laura Jimeno Muñoz para Discovery Salud:




MEDICINA SIGNIFICA NEGOCIO


La autora de La mafia médica acabó sus estudios de Medicina en 1967, una época en la que -como ella misma confiesa- estaba convencida de que la Medicina era extraordinaria y de que antes del final del siglo XX se tendría lo necesario para curar cualquier enfermedad. Sólo que esa primera ilusión fue apagándose hasta extinguirse.



-¿Por qué esa decepción?



Porque empecé a ver muchas cosas que me hicieron reflexionar. Por ejemplo, que no todas las personas respondían a los maravillosos tratamientos de la medicina oficial. Además, en aquella época entré en contacto con varios 'terapeutas suaves' -es decir, practicantes de terapias no agresivas (en francés Médecine Douce) - que no tuvieron reparo alguno en abrirme sus consultas y dejarme ver lo que hacían. Y llegué pronto a la conclusión de que las medicinas no agresivas son más eficaces, más baratas y, encima, tienen menores efectos secundarios.


-Y supongo que empezó a preguntarse por qué en la Facultad nadie le había hablado de esas terapias alternativas no agresivas


Así es. Luego mi mente fue más allá y empecé a cuestionarme cómo era posible que se tratara de charlatanes a personas a las que yo misma había visto curar y por qué se las perseguía como si fueran brujos o delincuentes. Por otra parte, como médico había participado en muchos congresos internacionales -en algunos como ponente- y me di cuenta de que todas las presentaciones y ponencias que aparecen en tales eventos están controladas y requieren obligatoriamente ser primero aceptadas por el 'comité científico' organizador del congreso. ¿Y quién designa a ese comité científico? Pues generalmente quien financia el evento: la industria farmacéutica. ¡Sí, hoy son las multinacionales las que deciden hasta qué se enseña a los futuros médicos en las facultades y qué se publica y expone en los congresos de medicina! El control es absoluto.


-Y eso fue clarificador para usted…


Y tanto. Darme cuenta del control y de la manipulación a la que están sometidos los médicos -y los futuros médicos, es decir, los estudiantes- me hizo entender claramente que la Medicina es, ante todo, un negocio. La Medicina está hoy controlada por los seguros -públicos o privados, da igual- porque en cuanto alguien tiene un seguro pierde el control sobre el tipo de medicina al que accede. Ya no puede elegir. Es más, los seguros determinan incluso el precio de cada tratamiento y las terapias que se van a practicar. Y es que si miramos detrás de las compañías de seguros o de la seguridad social... encontramos lo mismo.


-El poder económico


Exacto, es el dinero quien controla totalmente la Medicina. Y lo único que de verdad interesa a quienes manejan este negocio es ganar dinero. ¿Y cómo ganar más? Pues haciendo que la gente esté enferma.... porque las personas sanas no generan ingresos. La estrategia consiste, en suma, en tener enfermos crónicos que tengan que consumir todo tipo de productos paliativos, es decir, para tratar sólo síntomas; medicamentos para aliviar el dolor, bajar la fiebre, disminuir la inflamación.. . pero nunca fármacos que puedan resolver una dolencia. Eso no es rentable, no interesa. La medicina actual está concebida para que la gente permanezca enferma el mayor tiempo posible y compre fármacos; si es posible, toda la vida.



UN SISTEMA DE ENFERMEDAD


-Infiero que ésa es la razón de que en su libro se refiera al sistema sanitario como 'sistema de enfermedad'


Efectivamente. El llamado sistema sanitario es en realidad un sistema de enfermedad. Se practica una medicina de la enfermedad y no de la salud. Una medicina que sólo reconoce la existencia del cuerpo físico y no tiene en cuenta ni el espíritu, ni la mente, ni las emociones. Y que además trata sólo el síntoma y no la causa del problema. Se trata de un sistema que mantiene al paciente en la ignorancia y la dependencia, y al que se estimula para que consuma fármacos de todo tipo.


-Se supone que el sistema sanitario está al servicio de las personas


Está al servicio de quien le saca provecho: la industria farmacéutica. De manera oficial -puramente ilusoria- el sistema está al servicio del paciente pero, oficiosamente, en la realidad, el sistema está a las órdenes de la industria que es la que mueve los hilos y mantiene el sistema de enfermedad en su propio beneficio. Se trata, en suma, de una auténtica mafia médica, de un sistema que crea enfermedades y mata por dinero y por poder.


-¿Y qué papel juega el médico en esa mafia?


El médico es -muchas veces de forma inconsciente, es verdad- la correa de transmisión de la gran industria. Durante los 5 a 10 años que pasa en la Facultad de Medicina el sistema se encarga de inculcarle unos determinados conocimientos y de cerrarle los ojos a otras posibilidades. Posteriormente, en los hospitales y congresos médicos, se les refuerza en la idea de que la función del médico es curar y salvar vidas, de que la enfermedad y la muerte son fracasos que debe evitar a toda costa y de que la enseñanza recibida es la única válida. Además se les enseña que el médico no debe implicarse emocionalmente y que es un 'dios' de la salud. De ahí que incluso exista caza de brujas entre los propios profesionales de la medicina. La medicina oficial, la 'científica', no puede permitir que existan otras formas de curar que no sean serviles al sistema.


-El sistema, en efecto, pretende hacer creer que la única medicina válida es la llamada 'medicina científica', la que usted aprendió y de la que ha renegado. Precisamente en el mismo número en que va a aparecer su entrevista publicamos un artículo al respecto.



La medicina científica está enormemente limitada porque se basa en la física materialista de Newton: tal efecto obedece a tal causa. Y, por ende, tal síntoma precede a tal enfermedad y requiere tal tratamiento. Se trata de una medicina que además sólo reconoce lo que se ve, se toca o se mide y niega toda conexión entre las emociones, el pensamiento, la conciencia y el estado de salud del físico. Y cuando se la importuna con algún problema de ese tipo le cuelga la etiqueta de 'enfermedad psicosomática' al paciente y le envía a casa tras recetarle pastillas para los nervios.


-Es decir, que a su juicio, la medicina convencional sólo se ocupa de hacer desaparecer los síntomas.


Salvo en lo que a cirugía se refiere, los antibióticos y algunas pocas cosas más, como los modernos medios de diagnóstico, sí.. Da la impresión de curar pero no cura. Simplemente elimina la manifestación del problema en el cuerpo físico pero éste, tarde o temprano, resurge.


-A su juicio, pues, dan mejor resultado las llamadas medicinas suaves o no agresivas


Son una mejor opción porque tratan al paciente de forma holística y le ayudan a sanar... pero tampoco curan. Mire, cualquiera de las llamadas medicinas alternativas constituyen una buena ayuda pero son sólo eso: complementos. Porque el verdadero médico es uno mismo. Y cuando uno es consciente de su soberanía sobre la salud deja de necesitar terapeutas. El enfermo es el único que puede curarse. Nadie puede hacerlo en su lugar. La autosanación es la única medicina que cura. La cuestión es que el sistema trabaja para que olvidemos nuestra condición de seres soberanos y nos convirtamos en seres sumisos y dependientes. En nuestras manos está, pues, romper esa esclavitud.


-Y, en su opinión, ¿por qué las autoridades políticas, médicas, mediáticas y económicas lo permiten? ¿Por qué los gobiernos no acaban con este sistema de enfermedad, costosísimo por otra parte?


A ese respecto tengo tres hipótesis. La primera es que quizás no saben que todo esto está pasando... pero es difícil de aceptar porque la información está a su alcance desde hace muchos años y en los últimos veinte años son ya varias las publicaciones que han denunciado la corrupción del sistema y la conspiración existente. La segunda hipótesis es que no pueden acabar con ello... pero también resulta difícil de creer porque los gobiernos tienen el suficiente poder.


-Y la tercera, supongo, es que no quieren acabar con el sistema.


Pues lo cierto es que, eliminadas las otras dos hipótesis, ésa parece la más plausible. Y si un Gobierno se niega a acabar con un sistema que arruina y mata a sus ciudadanos es porque forma parte de él, porque forma parte de la mafia.





LA MAFIA MÉDICA


-¿Quiénes integran, a su juicio, la 'mafia médica'?


A diferentes escalas y con distintas implicaciones, por supuesto, la industria farmacéutica, las autoridades políticas, los grandes laboratorios, los hospitales, las compañías aseguradoras, las Agencias del Medicamento, los colegios de médicos, los propios médicos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) -el Ministerio de Sanidad de la ONU- y, por supuesto, el gobierno mundial en la sombra del dinero.


-Tenemos entendido que para usted la Organización Mundial de la Salud es 'la mafia de las mafias


Así es. Esa organización está completamente controlada por el dinero. La OMS es la organización que establece, en nombre de la salud, la 'política de enfermedad' en todos los países. Todo el mundo tiene que obedecer ciegamente las directrices de la OMS. No hay escapatoria. De hecho, desde 1977, con la Declaración de Alma Ata, nadie puede escapar de su control.


-¿En qué consiste esa declaración?


Se trata de una declaración que da a la OMS los medios para establecer los criterios y normas internacionales de práctica médica. Se desposeyó así a los países de su soberanía en materia de salud para transferirla a un gobierno mundial no elegido cuyo 'ministerio de salud' es la OMS. Desde entonces 'derecho a la salud' significa 'derecho a la medicación'. Así es como se han impuesto las vacunas y los medicamentos a toda la población del globo.


-Una labor que no se cuestiona



Claro, porque, ¿quién va a osar dudar de las buenas intenciones de la Organización Mundial de la Salud? Sin embargo, hay que preguntarse quién controla a su vez esa organización a través de la ONU: el poder económico.


-¿Cree que ni siquiera las organizaciones humanitarias escapan a ese control?



Por supuesto que no. Las organizaciones humanitarias también dependen de la ONU, es decir, del dinero de las subvenciones. Y, por tanto, sus actividades están igualmente controladas. Organizaciones como Médicos Sin Fronteras creen que sirven altruistamente a la gente pero en realidad sirven al dinero.


-Una mafia sumamente poderosa


Omnipotente, diría yo. Ha eliminado toda competencia. Hoy día a los investigadores se les 'orienta'. Los disidentes son encarcelados, maniatados y reducidos al silencio. A los médicos 'alternativos' se les tilda de locos, se les retira la licencia o se les encarcela también. Los productos alternativos rentables han caído igualmente en manos de las multinacionales gracias a las normativas de la OMS y a las patentes de la Organización Mundial del Comercio. Las autoridades y sus medios de comunicación social se ocupan de alimentar entre la población el miedo a la enfermedad, a la vejez y a la muerte. De hecho, la obsesión por vivir más o, simplemente, por sobrevivir ha hecho prosperar incluso el tráfico internacional de órganos, sangre y embriones humanos. Y en muchas clínicas de fertilización en realidad se 'fabrican' multitud de embriones que luego se almacenan para ser utilizados en cosmética, en tratamientos rejuvenecedores, etc. Eso sin contar con que se irradian los alimentos, se modifican los genes, el agua está contaminada, el aire envenenado.. . Es más, los niños reciben absurdamente hasta 35 vacunas antes de ir a la escuela. Y así, cada miembro de la familia tiene ya su pastillita: el padre, la Viagra; la madre, el Prozac; el niño, el Ritalin. Y todo esto, ¿para qué? Porque el resultado es conocido: los costes sanitarios suben y suben pero la gente sigue enfermando y muriendo igual.


LAS AUTORIDADES MIENTEN


-Lo que usted explica del sistema sanitario imperante es una realidad que cada vez más gente empieza a conocer pero nos han sorprendido algunas de sus afirmaciones respecto a lo que define como 'las tres grandes mentiras de las autoridades políticas y sanitarias'


Pues lo reitero: las autoridades mienten cuando dicen que las vacunas nos protegen, mienten cuando dicen que el sida es contagioso y mienten cuando dicen que el cáncer es un misterio.


-Bien, hablemos de ello aunque ya le adelanto que en la revista no compartimos algunos de sus puntos de vista. Si le parece, podemos empezar hablando de las vacunas. A nuestro juicio, afirmar que ninguna vacuna es útil no se sostiene. Otra cosa, que sí compartimos, es que algunas son ineficaces y otras inútiles; a veces, hasta peligrosas



Pues yo mantengo todas mis afirmaciones. La única inmunidad auténtica es la natural y ésa la desarrolla el 90% de la población antes de los 15 años. Es más, las vacunas artificiales cortocircuitan por completo el desarrollo de las primeras defensas del organismo. Y que las vacunas tienen riesgos es algo muy evidente; a pesar de lo cual se oculta. Por ejemplo, una vacuna puede provocar la misma enfermedad para la que se pone. ¿Por qué no se advierte? También se oculta que la persona vacunada puede transmitir la enfermedad aunque no esté enferma. Asimismo, no se dice que la vacuna puede sensibilizar a la persona frente a la enfermedad. Aunque lo más grave es que se oculte la inutilidad constatada de ciertas vacunas.


-¿A cuáles se refiere?


A las de enfermedades como la tuberculosis y el tétanos, vacunas que no confieren ninguna inmunidad; la rubéola, de la que el 90% de las mujeres están protegidas de modo natural; la difteria, que durante las mayores epidemias sólo alcanzaba al 7% de los niños a pesar de lo cual hoy se vacuna a todos; la gripe y la hepatitis B, cuyos virus se hacen rápidamente resistentes a los anticuerpos de las vacunas.


-¿Y hasta qué punto pueden ser también peligrosas?


Las innumerables complicaciones que causan las vacunas -desde trastornos menores hasta la muerte- están suficientemente documentadas; por ejemplo, la muerte súbita del lactante. Por eso hay ya numerosas protestas de especialistas en la materia y son miles las demandas judiciales que se han interpuesto contra los fabricantes. Por otra parte, cuando se examinan las consecuencias de los programas de vacunaciones masivas se extraen conclusiones esclarecedoras.


-Le agradecería que mencionara algunas


Mire, en primer lugar las vacunas son caras y le suponen a los estados un gasto de miles de millones de euros al año. Por tanto, el único beneficio evidente y seguro de las vacunas... es el que obtiene la industria. Además, la vacunación estimula el sistema inmune pero, repetida la vacunación, el sistema se agota. Por tanto, la vacuna repetida puede hacer, por ejemplo, estallar el 'sida silencioso' y garantizar un 'mercado de la enfermedad' perpetuamente floreciente. Más datos: la vacunación incita a la dependencia médica y refuerza la creencia de que nuestro sistema inmune es ineficaz. Aunque lo más horrible es que la vacunación facilita los genocidios selectivos pues permite liquidar a personas de cierta raza, de cierto grupo, de cierta región... Sirve como experimentació n para probar nuevos productos sobre un amplio muestrario de la población y es un arma biológica potentísima al servicio de la guerra biológica porque permite intervenir en el patrimonio genético hereditario de quien se quiera.


-Bueno, es evidente que hay muchas cosas de las que se puede hacer un buen o mal uso pero eso depende de la voluntad e intención de quien las utiliza. Bien, hablemos si le parece de la segunda 'gran mentira' de las autoridades: usted afirma que el Sida no es contagioso. Y perdone, pero así como el resto de sus afirmaciones en este ámbito nos han parecido razonadas y razonables, no hemos visto que argumente esa afirmación


Yo afirmo que la teoría de que el único causante del sida es el VIH o Virus de la Inmunodeficiencia Adquirida es falsa. Ésa es la gran mentira. La verdad es que tener el VIH no implica necesariamente desarrollar sida. Porque el sida no es sino una etiqueta que se 'coloca' a un estado de salud al que dan lugar numerosas patologías cuando el sistema inmune está bajo. Y niego que tener sida equivalga a muerte segura. Pero, claro, esa verdad no interesa. Las autoridades nos imponen a la fuerza la idea de que el Sida es una enfermedad causada por un solo virus a pesar de que el propio Luc Montagnier, del Instituto Pasteur, co-descubridor oficial del VIH en 1983, reconoció ya en 1990 que el VIH no es suficiente por sí solo para causar el sida. Otra evidencia es el hecho de que hay numerosos casos de sida sin virus VIH y numerosos casos de virus VIH sin sida (seropositivos) . Por otro lado, aún no se ha conseguido demostrar que el virus VIH cause el sida, lo cual es una regla científica elemental para establecer una relación causa-efecto entre dos factores. Lo que sí se sabe, sin embargo, es que el VIH es un retrovirus inofensivo que sólo se activa cuando el sistema inmune está debilitado.


-Por cierto, usted afirma en su libro que el VIH fue creado artificialmente en un laboratorio


Sí. Investigaciones de eminentes médicos indican que el VIH fue creado mientras se hacían ensayos de vacunación contra la hepatitis B en grupos de homosexuales. Y todo indica que el continente africano fue contaminado del mismo modo durante campañas de vacunación contra la viruela. Claro que otros investigadores van más lejos aún y afirman que el virus del sida fue cultivado como arma biológica y después deliberadamente propagado mediante la vacunación de grupos de población que se querían exterminar.


-También observamos que ataca duramente la utilización del AZT para tratar el sida


Ya en el Congreso sobre SIDA celebrado en Copenhague en mayo de 1992 los 'supervivientes del sida' afirmaron que la solución entonces propuesta por la medicina científica para combatir el VIH, el AZT, era absolutamente ineficaz. Hoy eso está fuera de toda duda. Pues bien, yo afirmo que se puede sobrevivir al sida... pero no al AZT. Este medicamento es más mortal que el sida. El simple sentido común permite entender que no es con fármacos inmunodepresores como se refuerza el sistema inmunitario. Mire, el sida se ha convertido en otro gran negocio. Por tanto, se promociona ampliamente combatirlo porque ello da mucho dinero a la industria farmacéutica. Es así de simple.


-Hablemos de la 'tercera gran mentira' de las autoridades: la de que el cáncer es un misterio


El llamado cáncer, es decir, la masiva proliferación anómala de células, es algo tan habitual que todos lo padecemos varias veces a lo largo de nuestra vida. Sólo que cuando eso sucede el sistema inmunitario actúa y destruye las células cancerígenas. El problema surge cuando nuestro sistema inmunitario está débil y no puede eliminarlas. Entonces el conjunto de células cancerosas acaba creciendo y formando un tumor.


-Y es en ese momento cuando se entra en el engranaje del 'sistema de enfermedad'


Así es. Porque cuando se descubre un tumor se le ofrece de inmediato al paciente, con el pretexto de ayudarle, que elija entre estas tres posibilidades o 'formas de tortura': amputarle (cirugía), quemarle (radioterapia) o envenenarle (quimioterapia) . Ocultándosele que hay remedios alternativos eficaces, inocuos y baratos. Y después de cuatro décadas de 'lucha intensiva' contra el cáncer, ¿cuál es la situación en los propios países industrializados? Que la tasa de mortalidad por cáncer ha aumentado. Ese simple hecho pone en evidencia el fracaso de su prevención y de su tratamiento. Se han despilfarrado miles de millones de euros y tanto el número de enfermos como de muertos sigue creciendo. Hoy sabemos a quién beneficia esta situación. Como sabemos quién la ha creado y quién la sostiene. En el caso de la guerra todos sabemos que ésta beneficia sobre todo a los fabricantes y traficantes de armas. Bueno, pues en medicina quienes se benefician son los fabricantes y traficantes del 'armamento contra el cáncer'; es decir, quienes están detrás de la quimioterapia, la radioterapia, la cirugía y toda la industria hospitalaria.


LA MAFIA, UNA NECESIDAD EVOLUTIVA


-Sin embargo, a pesar de todo, usted mantiene que la mafia médica es una necesidad evolutiva de la humanidad. ¿Qué quiere decir con esa afirmación?


Verá, piense en un pez cómodamente instalado en su pecera. Mientras tiene agua y comida, todo está bien pero si le empieza a faltar el alimento y el nivel del agua desciende peligrosamente el pez decidirá saltar fuera de la pecera buscando una forma de salvarse. Bueno, pues yo entiendo que la mafia médica nos puede empujar a dar ese salto individualmente. Eso sí, habrá mucha gente que preferirá morir a saltar.


-Pero para dar ese salto es preciso un nivel de conciencia determinado


Sí. Y yo creo que se está elevando mucho y muy rápidamente. La información que antes se ocultaba ahora es pública: que la medicina mata personas, que los medicamentos nos envenenan, etc. Además, el médico alemán Ryke Geerd Hamer ha demostrado que todas las enfermedades son psicosomáticas y las medicinas no agresivas ganan popularidad. La mafia médica se desplomará como un castillo de naipes cuando un 5% de la población pierda su confianza en ella. Basta que ese porcentaje de la población mundial sea consciente y conectado con su propia divinidad. Entonces decidirá escapar de la esclavitud a la que le tiene sometida la mafia y el sistema actual se derrumbará. Tan sencillo como eso.


-¿Y en qué punto cree que estamos?


Pues no sabría cuantificarlo pero pienso que probablemente en menos de 5 años todo el mundo se dará cuenta ya de que cuando va al médico va a un especialista de la enfermedad y no a un especialista de la salud. Dejar a un lado la llamada 'medicina científica' y la seguridad que propone para ir a un terapeuta es ya un paso importante. También lo es perder el respeto y la obediencia ciega al médico. El gran paso es decir no a la autoridad exterior y decir sí a nuestra autoridad interior.


-¿Y qué es lo que nos impide romper con la autoridad exterior?


El miedo. Tenemos miedo a no acudir al médico. Pero es el miedo, por sí mismo, quien nos puede enfermar y matar. Nos morimos de miedo. Se nos olvida que la naturaleza humana es divina, es decir, concebida para comportarnos como dioses. ¿Y desde cuándo los dioses tienen miedo? Cada vez que nos comportamos de manera diferente a la de un dios nos ponemos enfermos. Esa es la realidad.


-¿Y qué cree que pueden hacer los medios de comunicación para contribuir a la elevación de la conciencia en esta materia?


Informar sin intentar convencer. Decir lo que sabéis y dejar a la gente hacer lo que quiera con la información. Porque intentar convencerles sería imponer otra verdad y de nuevo estaríamos en otra guerra. Se necesita sólo dar referencias. Basta decir las cosas. Luego, la gente las escuchará si resuenan en ellos. Y si su miedo es mayor que su amor por sí mismos dirán: 'Eso es imposible'. En cambio, si tienen abierto el corazón, escucharán y se cuestionarán sus convicciones. Es entonces, en ese momento, cuando quieran más, cuando se les puede dar más información.



EDUCACION DE CALIDAD

 
 
 Antero Duks

 

 Problemática

 

En el marco de la nueva economía del conocimiento, la educación de calidad es la pieza clave de la inclusión y de la cohesión social. Hay profundas desigualdades en materia de acceso a los servicios educativos (particularmente los de mayor calidad), y estas diferencias contribuyen de manera directa a exacerbar la problemática social. Actúan, en realidad, como un elemento reforzador del círculo vicioso de la pobreza y la desigualdad.

 

Asimismo, la prueba Enlace da cuenta de las enormes deficiencias de la educación básica, al tiempo que PISA refleja alarmantes déficit en el terreno de las matemáticas y el manejo del lenguaje, es decir, en el campo de las dos habilidades cruciales para el desarrollo del pensamiento lógico, el manejo de conceptos y la solución de problemas complejos.

 

El sistema educativo no está produciendo ciudadanos portadores de valores democráticos ni profesionales con las capacidades necesarias para insertarse con éxito en una realidad económica dominada por la innovación continua y por la expansión de actividades intensivas en el uso de conocimientos.

 

En esencia, el problema educativo es de índole cualitativa y tiene sobre todo que ver con contenidos y con criterios, es decir, con la falta de adecuación de los programas y los enfoques educativos a las necesidades del mundo contemporáneo. Son también centrales los temas de la capacitación, la evaluación y la adopción de criterios meritocráticos para la contratación y la promoción. Sin embargo, la educación está capturada por una racionalidad política que subordina el logro de la excelencia a los intereses gremiales y al mantenimiento de privilegios y cotos de poder.

 

Visión de futuro

 

En 2025, México contará con un sistema educativo de calidad que contribuya al desarrollo humano, de la cohesión social, de la vida democrática y de una economía competitiva e innovadora.

 

México tendrá un sistema educativo comprometido con la formación integral de la persona, que atienda por igual el objetivo de la provisión de herramientas cognoscitivas adecuadas al mundo de hoy y el de la transmisión y apropiación de valores.

 

Los fundamentos de dicho sistema educativo serán:

 

• Un mecanismo permanente de actualización y profesionalización docente y de evaluación autónoma de docentes y estudiantes con la correspondiente adopción de criterios meritocráticos.

 

• La participación corresponsable de la sociedad, desde los padres de familia y las organizaciones de la sociedad civil hasta un sindicato magisterial democrático y comprometido con la causa de la calidad educativa.

 

Prioridades, propuestas y líneas de acción estratégica

 

El logro de un sistema educativo de calidad presupone la adopción de una estrategia integral que atienda cuatro prioridades básicas:

 

1. Desarrollo integral de la persona.

2. Métodos y contenidos educativos para el mundo de hoy

3. Evaluación y profesionalización.

4. Participación social.

 

La construcción de un sistema educativo de excelencia debe ser entendida como un imperativo del bienestar material y de la dignificación de las personas, al tiempo que debe igualmente responder a las exigencias de un mundo en constante cambio. De ahí la naturaleza necesariamente integral de una estrategia orientada a formar personas, trabajadores y ciudadanos