lunes, 28 de febrero de 2011

CONVOCATORIA A LOS DIRIGENTES POLITICOS

 

México a Debate

 

Sr. Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa,

Señores y Señoras,

·         Congresistas

·         Integrantes de la Suprema Corte de Justicia de la Nación

·         Gobernadores (Conago)

·         Dirigentes de los Partidos Políticos Nacionales

A la ciudadanía en general.

Convocamos, desde de la sociedad civil, porque amamos a nuestro país, a firmar un Acuerdo Nacional a través del cual definamos el futuro que queremos para nosotros y para nuestros hijos e hijas y por ello nos comprometamos todas las partes a hacer lo que nos corresponda, sin escatimar esfuerzos. El tiempo apremia, debemos ser capaces de actuar sin reparo alguno venciendo los obstáculos que siempre encuentran los proyectos con visión de largo plazo.

No podemos permitir que el país se nos escape entre las manos debido a la violencia,  la impunidad y la corrupción que nos agobian; la insuficiencia de plazas dignas de trabajo; la deserción escolar a temprana edad y la baja calidad de la educación que reciben nuestros niños y adolescentes; la incapacidad de las fuerzas políticas para alcanzar los acuerdos que exige la buena conducción del país; y, como consecuencia, la pobreza que aqueja a cerca de la mitad de la población y la desigualdad imperante en nuestra sociedad.

Tenemos que luchar todos desde nuestros espacios, unidos por una plataforma común, por encima de ideologías y posiciones partidistas, no sólo para abatir esos graves e ingentes problemas que ya están lesionando severamente nuestra convivencia, sino para conquistar el enorme potencial que puede desplegar nuestro país si hacemos las cosas correctas.

Acompañamos nuestra propuesta de las bases para construir un Acuerdo Nacional que ha resultado de un ejercicio –México a Debate- promovido por múltiples y muy diversas organizaciones de la sociedad; que ha recogido en forma muy rica el pensamiento de muchos mexicanos a lo largo y ancho del país; y que lo apoyan líderes sociales de reconocido prestigio cuyos nombres acompañamos, y más de 100,000 firmas de ciudadanos comprometidos con el futuro de México.

No basta la firma del Acuerdo, proponemos que se fijen responsables y metas concretas de su cumplimiento no sólo a nivel federal sino también y en forma paulatina a nivel nacional, y que la sociedad abra observatorios para vigilar la buena marcha de todo este proyecto e informar sobre su avance. Promoveremos, por nuestra parte, con toda energía, el fortalecimiento de una ciudadanía exigente de sus derechos y cumplidora de sus obligaciones. Acompañamos como anexo al Acuerdo propuesto, índices que pueden servir de referencia a lo aquí expuesto.  Buscamos generar un movimiento nacional conformando agendas locales de desarrollo en todo el territorio, estado por estado y municipio por municipio durante un tiempo todavía difícil de prever.

Señores y señoras dirigentes políticos: recurrimos a su compromiso por México y a su deseo de salvarlo  e impulsarlo a un futuro promisorio con visión de largo plazo y acciones inmediatas; con visión global y acción local. El ya próximo proceso electoral del 2012 debe tomarnos  con una visión común de país y con el ánimo inquebrantable de apoyar a quienes resulten electos a través de garantizar un proceso democrático ejemplar, y con el firme propósito de reconocer a una ciudadanía cada vez más exigente de que se vele por el bien común por encima de los intereses particulares y partidarios.

Todos y todas, sin excepción, somos parte de la solución. Esperamos su entusiasta respuesta a esta propuesta ciudadana.

¡Va por México!

 Integrantes del Grupo Promotor del Acuerdo Nacional

·         Emilio Álvarez Icaza

·         Federico Fleishman Loredo

·         Genaro Góngora Pimentel

·         Pedro Javier González Gutiérrez

·         Gerardo Gutiérrez Candiani

·         Clara Jusidman Rapoport

·         Mateo Lejarza Leo

·         Patricia Mercado Castro

·         Isabel Miranda de Wallace

·         María Elena Morera de Galindo

·         Alberto Núñez Esteva

·         Armando Paredes Arroyo

 

 

Discurso C.P. Alberto Núñez Esteva

 - México a Debate

http://www.youtube.com/watch?v=FjfD7y4VVyE

 

 

 

jueves, 17 de febrero de 2011

Una mujer ejemplar

Y sin tanto rebumbio

Por: Querien Vangal


Se dice que la humildad es la reina de las virtudes. Adornada por esa excelsa virtud fue la vida de Simone Cousteau.




LA HISTORIA DE SIMONE LA MUJER DE JACQUES COUSTEAU


La Historia de una mujer que reivindica al género:



UNA HISTORIA POCO CONOCIDA



Jacques Yves Cousteau pasó toda su vida en el mar, no contento con inventar los equipos de buceo actuales recorrió el mundo, a bordo del Calypso para enseñarle a la humanidad la grandiosidad de los océanos.



Muchos hombres y mujeres crecimos entre sus imágenes, muchos fuimos contagiados por su "fiebre de mar", jugábamos de chicos a ser buzos del Calypso, conocíamos todas sus historias, vivimos todas sus inmersiones.


Pero la mayoría de la gente jamás conoció la historia del día que el Calypso se perdió, de aquel día que pudo ser el último día de una historia que aún no había comenzado.


Terminaba la década de los 40, no era una época fácil en Europa.
La segunda guerra mundial había dejado a Francia en ruinas. Jacques Cousteau, un joven oficial de la marina decide dar un vuelco a su vida, con la ayuda de sus amigos y un esponsor secreto, compra un viejo dragaminas fuera de servicio y lo bautiza "Calypso", renuncia a la marina y convence a un grupo de buzos para acompañarlo en la gran aventura: recorrer los mares del mundo filmando los fondos oceánicos.


Todos sus ahorros se gastaron en equipamientos, vendió su casa para costear el viaje, todo su pasado y su futuro estaban puestos en ese viejo barco.
Partieron rumbo al Mar Rojo donde planeaban filmar su primera película.
Al llegar anclaron el barco cerca de la costa de Egipto y todos los hombres fueron al agua; en el barco sólo quedó la esposa de Cousteau, Simone.
Mientras que los buzos estaban bajo el agua, el cielo se cubrió de nubes, la superficie del mar se encrespó, comenzó a soplar un fuerte viento.




Los buzos no pudieron volver al barco, nadaron hacia la costa. Una vez ahí contemplaron al Calypso que se sacudía con cada golpe de ola, tironeando el cabo del ancla que se rompería inevitablemente.


Cousteau temía por su esposa, una mujer delgada que no tenía idea de barcos ni de navegación. Los buzos, presos de impotencia, esperaban la rotura del cabo del ancla para ver como todas sus ilusiones se hundían con el viejo buque.


El cabo se rompió en un estallido seco, e inmediatamente se escuchó el motor del barco que se ponía en marcha, viraba a babor y se internaba en el mar de frente a la tormenta.


Al timón estaba Simone Cousteau, y no parecía estar dispuesta a dejar hundir al Calypso.


Como no sabía nada de náutica, decidió ir mar adentro, donde no podría chocar con nada. viajaba hacia la tormenta.




Ocho horas duró la lucha entre el viejo dragaminas y el mar, ocho horas donde una mujer sola, que nunca antes había estado en un barco, sacaba fuerzas de la nada para evitar que los sueños de su marido se hundieran ese día.


Cuando la tormenta terminó, llevó el barco hacia la costa que se veía a la distancia, pero como no lo sabía atracar y ya no tenía ancla, simplemente lo dejó flotar a la deriva con el motor apagado, esperando que los buzos, que miraban la maniobra desde tierra, se pudieran acercar a nado.
Al llegar encontraron a una Simone sonriente que, ante la sorpresa de todos, los recibió con café caliente.


Pasaron muchos años, y el viejo dragaminas se convirtió en uno de los buques oceanográficos más famosos del mundo, navegó por todos los mares y visitó todos los puertos. Cousteau adquirió fama internacional.


En 1980, en un reportaje, un periodista le preguntó si era difícil comandar el Calypso, Cousteau contestó:


"No, si está Simone a bordo, ella es la cocinera, la madre de treinta marineros, la que aconseja, la que pone fin a las peleas, la que nos manda a afeitar, la que nos reta, la que nos acaricia, la peluquera de a bordo, nuestra mejor crítica, nuestra primera admiradora, la que salva al barco de las tormentas.


Ella es la sonrisa cada mañana y el saludo antes de irnos a dormir.
El Calypso podría haber vivido sin mí... pero no sin Simone"
Una mujer que vivió entre cámaras y nunca se dejó fotografiar, no figuró en ninguna de las enciclopedias del Calypso, se negó a ser vista en las películas, y la mayoría de la gente nunca vio su cara.


Se dice –yo admito que comulgo con esa idea-- que una mujer puede construir a una hombre o destruirlo. Sin duda, Simone Cousteau fue de las primeras.


Nuestro homenaje a Simone Cousteau...


y a todas esas mujeres que trabajan


desde el silencio y a quienes las saben valorar...





































El dolor de ser un "niño fabricado"

 

Por Michael Cook

Fuente: Yoinfluyo.com

Febrero / 2011

 

 

 

Antes o después, tenía que ocurrir. En Estados Unidos ha surgido un foro donde las personas concebidas mediante técnicas de reproducción asistida –sobre todo, a través de donantes de esperma o de óvulos– puedan decir lo que piensan sobre esta aventura tecnológica. Ya había muchos sitios web donde las madres que recurren a la fecundación in vitro (FIV) podían compartir sus emociones, pero hasta ahora las de los concebidos por donación importaban más bien poco.

 

Alana S., de 24 años, es una escritora y música de San Francisco. Nacida de un donante anónimo de esperma, acaba de lanzar The Anonymous Us Project. Se trata de una página web (AnonymousUs.org) en la que invita a padres e hijos a contar sus historias, ya sean positivas o negativas.

 

Alana calcula que sólo en Estados Unidos nacen cada año entre 30 mil y 60 mil hijos de donantes de esperma. Mientras que la industria de la reproducción asistida se embolsa anualmente 3 mil 300 millones de dólares, poco se sabe acerca de las experiencias de esos niños y en qué tipo de adultos se convierten. El dolor y el resentimiento desvelado en algunas de estas historias provocan desconcierto.

 

En Estados Unidos, la industria de la FIV ha hecho lo imposible por evitar que los donantes dejen de ser anónimos, pues es sabido que entonces se produciría una estampida de donantes de la noche a la mañana. Resulta difícil imaginarse a un estudiante universitario que veinte años después esté deseando que le llame por teléfono un hombre o una mujer que asegura ser su hijo.

 

En Gran Bretaña se suprimió el anonimato de los donantes en 2005, permitiendo así que –una vez cumplidos los 18 años– los nacidos de donantes puedan ponerse en contacto con sus padres biológicos. Como consecuencia de ello, ahora muchas clínicas de FIV británicas se quejan de que ya no tienen suficientes donantes de esperma para sus clientes.

 

Por eso están presionando para que vuelva el anonimato e incluso que las donaciones de óvulos y esperma sean retribuidas como en cualquier mercado sujeto a la ley de la oferta y la demanda. Los nacidos de esas "donaciones" pueden estar tranquilos, pues –según argumentan las clínicas– la mayoría de los padres de los hijos concebidos con donantes nunca les cuentan la verdad sobre sus orígenes.

 

Recientemente varias películas han abordado este tema. Ahí están The Switch (Un pequeño cambio), protagonizada por Jennifer Aniston, o The Back-Up Plan (El plan B), con Jennifer López; ambas películas se toman a broma la donación de esperma. Otras, como Los chicos están bien –el caso de una pareja de lesbianas que tienen dos hijos por inseminación artificial–, lo hacen con un poco más de seriedad. Pero todas pasan de puntillas sobre el dolor que provoca el hecho de descubrir que tus padres no son en realidad tus padres.

 

"No todos los hijos nacidos así estamos bien", dice Alana S. "Muchos de nosotros queremos hablar sobre nuestro dolor, pero no deseamos exhibirnos ante las cámaras ni pretendemos herir a nuestros padres".

 

Alana constata que muchos adultos concebidos por donación quieren mejorar las prácticas y las políticas que rodean a la FIV, pero temen salir a la luz o crear conflictos de lealtad a sus familias. Es de esperar que AnonymousUs se convierta en "una herramienta para que padres y políticos se replanteen sus decisiones y dejen de inclinarse de forma sesgada por las demandas de las clínicas y de los vendedores".

 

Testimonios inquietantes

 

Aunque el sitio lleva poco tiempo en la red, ya recoge un buen número de historias que dan qué pensar. Ahí van unos extractos de algunos posts recientes:
–Una mujer joven explica que conocer tus orígenes genéticos es una parte inevitable de tu vida:


"Me invitaron a ver la película de Jennifer Aniston. El pasado fin de semana, un amigo mío que no sabía nada acerca de mi situación, empezó a hablar sobre la donación de óvulos y esperma. Es un tema de actualidad y la gente tiene sus opiniones. A muchos les encanta también preguntar sobre tu ascendencia. Nunca es divertido tener que mentir. Y peor aún si te pillan en una mentira. Es imposible escapar. Siempre hay gente dispuesta a recordártelo".

 

–Otra mujer joven se siente molesta al saber que no fue concebida como fruto de un acto de amor, sino fabricada como un producto:

 

"Soy un ser humano. Sin embargo, fui concebida con una técnica que al principio se usó para la cría de animales. Peor aún: los granjeros conservaban mejor los expedientes genealógicos de su ganado que las clínicas de reproducción asistida. También me hace sentirme extraña pensar que mis genes son la suma de los de dos personas que nunca se quisieron, nunca bailaron juntas, y ni siquiera se conocen".

 

–Una mujer descubrió a los 13 años que fue concebida por donantes. Y para sorpresa de su madre, eso le provocó angustia:

 

"El deseo de conocer a mi padre biológico no ha disminuido con los años. [Aunque no le conozco] lo cierto es que no me cae especialmente bien desde que aceptó hacer de padre a cambio de dinero y prometió no investigar qué sería de mí, y aceptó ese acuerdo como un buen trato... No quiero su cariño ni deseo llamarle 'papá'; yo ya tengo un padre. Tampoco quiero aparecer en su tarjetón de Navidad ni deseo robarle su valioso tiempo. Sólo quiero saber quién es".

 

–Ni los padres pueden imaginar cuánto puede doler todo esto, dice otra mujer:

"Ahora tengo 19 años, y todavía sigo pendiente de registrarme en Donorlink UK. Todavía me duele hasta hoy, no tanto como antes, pero sigue doliendo. A veces tengo ganas de llorar y de gritar a los padres que se están planteando concebir a través de la donación... ¡Decídselo a vuestros hijos desde pequeños, contestad a todas sus preguntas, contádselo! Si mis padres vieran esta web, a lo mejor entenderían cómo me siento. Pero tengo que tener mucho cuidado para no disgustar a nadie... ¡cuando la enfadada soy yo!"

 

No todas las historias son negativas. Los padres de los concebidos por donación parecen encantados de haber tenido una oportunidad de criar a un hijo que les quiere. Pero hacer felices a papá y a mamá ¿es suficiente para justificar el hecho de fabricar a un niño?

 

 



De la filosofía de Mahatma Gandhi

 

 Por Antero Duls

 

 

Cómo olvidar aquella respuesta de Mahatma Gandhi cuando le cuestionaron sobre los factores que destruyen al hombre. Señalaba siete elementos:

 

·         La Política sin principios

·         El Placer sin compromiso

·         La Riqueza sin trabajo

·         La Sabiduría sin carácter

·         Los Negocios sin moral

·         La Ciencia sin humanidad

·         La Oración sin caridad.

 


"La vida me ha enseñado que la gente es amable, si yo soy amable; que las personas están tristes, si yo estoy triste; que todos me quieren, si yo los quiero; que todos son malos, si yo los odio; que hay caras sonrientes, si yo les sonrío; que hay caras amargas, si yo estoy amargado; que el mundo está feliz, si yo soy feliz; que la gente es enojona, si yo soy enojón; que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido. La vida es como un espejo: Si yo sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa. La actitud que yo tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante mí. "El que quiera ser amado, que ame"...     



 

 



Carta de SACERDOTE CATOLICO AL NEW YORK TIMES


Querido hermano y hermana  periodista:

Soy un simple sacerdote católico.  Me  siento feliz y orgulloso de mi vocación. Hace veinte años que vivo  en Angola como misionero.

Me da un gran dolor por el profundo  mal que personas, que deberían de ser señales del amor de Dios, sean  un puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que justifique  tales actos. No hay duda que la Iglesia no puede estar, sino del  lado de los débiles, de los más indefensos. Por lo tanto todas las  medidas que sean tomadas para la protección, prevención de la  dignidad de los niños será siempre una prioridad  absoluta.

Veo en muchos medios de información, sobre todo en  vuestro periódico la ampliación del tema en forma morbosa, investigando en detalles la vida de algún sacerdote pedófilo. Así aparece uno de una ciudad de USA, de la década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros casos recientes… Ciertamente todo condenable! Se ven algunas presentaciones periodísticas ponderadas y equilibradas, otras amplificadas, llenas  de preconceptos y hasta odio.

¡Es curiosa la poca noticia y  desinterés por miles y miles de sacerdotes que se consumen por  millones de niños, por los adolescentes y los más desfavorecidos en  los cuatro ángulos del mundo! Pienso que a vuestro medio de  información no le interesa que yo haya tenido que transportar, por  caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos desde  Cangumbe a Lwena (Angola), pues ni el gobierno se disponía y las  ONG's no estaban autorizadas; que haya tenido que enterrar decenas  de pequeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han  retornado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en  México mediante el único puesto médico en 90.000 km2, así como con  la distribución de alimentos y semillas; que hayamos dado la  oportunidad de educación en estos 10 años y escuelas a más de  110.000 niños...

No es de interés que con otros sacerdotes  hayamos tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca de 15.000  personas en los acuartelamientos de la guerrilla, después de su  rendición, porque no llegaban los alimentos del Gobierno y la ONU.  No es noticia que un sacerdote de 75 años, el P. Roberto, por las  noches recorra las ciudad de Luanda curando a los chicos de la  calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen  de la gasolina, que alfabeticen cientos de presos; que otros  sacerdotes, como P. Stefano, tengan casas de pasaje para los chicos  que son golpeados, maltratados y hasta violentados y buscan un  refugio.

Tampoco que Fray Maiato con sus 80 años, pase casa  por casa confortando los enfermos y desesperados. No es noticia que  más de 60.000 de los 400.000 sacerdotes, y religiosos hayan dejado  su tierra y su familia para servir a sus hermanos en una leprosería,  en hospitales, campos de refugiados, orfanatos para niños acusados  de hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con Sida, en  escuelas para los más pobres, en centros de formación profesional,  en centros de atención a cero positivos… o sobretodo, en parroquias  y misiones dando motivaciones a la gente para vivir y  amar.

No es noticia que mi amigo, el P. Marcos Aurelio, por  salvar a unos jóvenes durante la guerra en Angola, los haya  transportado de Kalulo a Dondo y volviendo a su misión haya sido  ametrallado en el camino; que el hermano Francisco, con cinco  señoras catequistas, por ir a ayudar a las áreas rurales más  recónditas hayan muerto en un accidente en la calle; que decenas de  misioneros en Angola hayan muerto por falta de socorro sanitario,  por una simple malaria; que otros hayan saltado por los aires, a  causa de una mina, visitando a su gente. En el cementerio de Kalulo  están las tumbas de los primeros sacerdotes que llegaron a la  región…Ninguno pasa los 40 años.
No es noticia acompañar la vida  de un Sacerdote "normal" en su día a día, en sus dificultades y  alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la comunidad que  sirve.

La verdad es que no procuramos ser noticia, sino  simplemente llevar la Buena Noticia , esa noticia que sin ruido  comenzó en la noche de Pascua. Hace más ruido un árbol que cae que  un bosque que crece.

No pretendo hacer una apología de la  Iglesia y de los sacerdotes. El sacerdote no es ni un héroe ni un  neurótico. Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a  Jesús y servir sus hermanos. Hay miserias, pobrezas y fragilidades   como en cada ser humano; y también belleza y bondad como en cada criatura…

Insistir en forma obsesionada y persecutoria en un  tema perdiendo la visión de conjunto crea verdaderamente caricaturas  ofensivas del sacerdocio católico en la cual me siento  ofendido.

Sólo le pido amigo periodista, busque la Verdad, el  Bien y la Belleza. Eso lo hará noble en su profesión.

En  Cristo,

P. Martín Lasarte sdb

 



Antibiótico regulado, abortivo regalado

 

Por Alejandra Diener

Febrero / 2011

 

 

Han pasado poco más de cuatro meses desde que el secretario de Salud (Ssa), José Ángel Córdova Villalobos, informó que ya no se podrán vender antibióticos sin receta médica en las farmacias del país. Afirmó que no es con un interés punitivo hacia la industria farmacéutica, sino un interés en favor de la salud de todos los mexicanos".

 

"Un interés en favor de la salud de todos los mexicanos", me retumba en los oídos cuando recuerdo la frase; me dio tranquilidad saber que eso es lo que busca mi gobierno, busca el bienestar de todos nosotros.

 

Sin embargo, después de haber investigado di cuenta de que nuestra salud, según la SSa, sólo puede ser dañada con antibióticos, puesto que los anticonceptivos, la píldora del día después y los medicamentos –que contienen mifepristona, metotrexato y misoprostol, que abiertamente son abortivos, ya que son bloqueadores de receptores de progesterona, interrumpen la circulación sanguínea de la capa interna del útero, inhiben la síntesis de ácido fólico y detienen el crecimiento y desarrollo de las células que dan origen a la placenta– no requieren de receta médica para su venta.

 

Tampoco la requieren los antidepresivos (Prozac) que crean dependencia, ni se requiere tener un límite de edad para adquirirlos. Suceso que me lleva a reflexionar sobre la incongruencia de dicho decreto, ya que, supuestamente, la medida de regulación de recetas para adquirir antibióticos es con "interés en favor de la salud de todos los mexicanos".

 

Entonces ¿por qué se permite comprar fármacos letales que atentan contra los mexicanos más indefensos sin ningún tipo de regulación? Dicha incongruencia me mueve a hacer un llamado a las autoridades gubernamentales para que de igual forma regulen este mercado, que es indistintamente nocivo y dañino para todos nosotros.

 

Es deber del Estado defender la vida de la especie humana desde su concepción, y al permitir adquirir fármacos que son abiertamente abortivos, no cumple con esa obligación. Evidentemente este tema causará controversia, puesto que de llegarse a regular el Cytotec, la píldora del día después y los anticonceptivos, afectará gravemente a un mercado millonario movido por la cultura de la muerte.

 

Sin embargo, yo no cejaré, y si puedo sacudir conciencias o por lo menos lograr hacer que consideren el tema, me quedaré tranquila sabiendo que intento hacer la diferencia por dejarles un mejor mundo a mis hijos.

 

Nos leemos pronto para no quedarnos atrás y ver hacia delante.

 

 

 



sábado, 12 de febrero de 2011

Recuerdo especial


Por: Enrique Galván Duque Tamborrell



A través de la vida, se van fijando en la mente personas y sucesos que prevalecen en la mente a pesar de los embates que esta sufre.



En forma muy especial, como acurrucado en un rincón intocable, inaccesible para cualquier intruso que quiera afectarlo, se encuentra acurrucado y cobijado el imperecedero recuerdo de mis padres.



En ese bloque intocable e incorruptible que es el sagrado recuerdo de mis padres, brilla con fuerza propia el recuerdo de mi excelsa madre, en memoria de ella, que está a lado del Señor, ofrezco el siguiente poema del P. Mariano de Blas.



Madre mía te quiero con todo mi corazón


Caminar contigo es tocar el cielo con la mano; vivir junto a Ti es ya adelantar la gloria. Contigo los dolores se mitigan, las lágrimas se detienen.









Madre mía te quiero con todo mi corazón Caminar contigo es tocar el cielo con la mano; vivir junto a Ti es ya adelantar la gloria. Contigo los dolores se mitigan, las lágrimas se detienen. Autor: P. Mariano de Blas L.C. Fuente: Catholic.net



Dulcísima Madre mía, he venido a saludarte con cariño en este nuevo día. ¿Quién te hizo tan bella? Quizás Tú no lo sepas, pero yo no puedo contemplar tu rostro y mirar tus ojos de cielo sin emocionarme hasta el alma. ¿Quién me amó tanto, tanto, que me hizo hijo tuyo? Hermosísima Reina, Madre de bondad, estás hecha de bondad y de amor. ¡Qué felices nos has hecho, qué afortunados por tenerte como madre! Era yo un gitanillo que inspiraba compasión, Era un niño pobre, un niño malo. Había caminado descalzo Por sendas de piedras y maleza; traía una carita sucia de lágrimas antiguas y polvo de muchos caminos. Era un niño pequeño, pero había sufrido ya como adulto. Se me había olvidado la sonrisa. El futuro era negro de nubes espesas. Y, de pronto, apareciste Tú en mi vida. Una mujer muy hermosa, una mujer que inspiraba todo el cariño del mundo. Me mirabas con una sonrisa de cielo. Me llamaste con una voz tan dulce... Me esforcé en sonreír un tanto, y me fui acercando temblando de emoción. De pronto, tus manos se abrieron y me sumergí en un abrazo tan dulce que todas mis penas se fueron; y me sentí el niño más feliz del mundo. Pero mi alegría fue más grande que yo mismo, cuando de tus labios graciosos brotó esta palabra: "Hijo mío." Quise decir algo que brotaba con ímpetu del corazón. No pude decirlo, no me atrevía. Miré mis sandalias rotas, mi vestido raído; mi corazón y mis manos no eran limpios. "Hijo mío, cuanto te quiero, cuánto te he esperado, hijo de mi alma." Entonces ya no pude callarme y le dije con las lágrimas más puras y la alegría de un niño feliz: "Madre mía te quiero con todo mi corazón." Y un abrazo fundió a la Madre pura y santa y al niño pecador. "He ahí a tu Madre, he ahí a tu hijo" El que dijo estas bellas palabras era Dios mismo, un Dios que moría por mí en una cruz: un Dios que me dio a su misma madre en un impulso de amor. No es un rato de contento, es una eternidad de felicidad. La eternidad de la alegría comenzó desde ese momento en que Jesús dijo esas palabras en la cruz. Nos daba su vida y su sangre, nos daba la Madre de sus sueños. Desde entonces ya no soy el niño malo; que malo no puedo seguir siendo junto a una Madre tan buena. Ya no soy un niño huérfano, ni triste ni harapiento. Soy el niño más feliz. Ya mis lágrimas son de de amor y alegría, por Ella, por mi Madre del cielo. Caminar contigo es tocar el cielo con la mano; vivir junto a Ti es ya adelantar la gloria. Contigo los dolores se mitigan, las amargas lágrimas se detienen y el desierto vuelve a florecer. Mi desierto ha vuelto a florecer. Todo cambió desde aquel día, el día maravilloso en que te conocí, oh Madre. Yo no te conocía, primor de los valles. Ignoraba que existías, amor de mi vida. Pasé junto a valles hermosos y bellísimas flores y nunca imaginé que Tú tenías la luz y la belleza de los valles y las flores. Vida mía, amor mío, Vida, belleza y amor ensamblados. Eres una senda florecida que me ha conducido a Dios. Me enamoré de Ti primero para siempre, pero tu amor me llevó dulcemente, sin fatiga, hacia el Dios Amor. Tú me hiciste querer a ese ser infinitamente amable. Presentaste a mis ojos a un Dios Niño, ternura infinita, un encanto de Dios hecho niño por mí. La mujer que es amor llevando en sus brazos al Niño que es amor, porque es el Niño Dios. Oh Madre dulcísima, no quiero jamás separarme de Ti, no quiero jamás separarme del Dios que me has enseñado a querer; el mismo Dios que Tú amas tanto porque es tu Dios y es hijo de tus entrañas. Enséñame a amarlo con todo mi corazón


Autor: P. Mariano de Blas L.C.


Fuente: Catholic.net



Dulcísima Madre mía, he venido a saludarte con cariño en este nuevo día. ¿Quién te hizo tan bella? Quizás Tú no lo sepas, pero yo no puedo contemplar tu rostro y mirar tus ojos de cielo sin emocionarme hasta el alma. ¿Quién me amó tanto, tanto, que me hizo hijo tuyo? Hermosísima Reina, Madre de bondad, estás hecha de bondad y de amor. ¡Qué felices nos has hecho, qué afortunados por tenerte como madre! Era yo un gitanillo que inspiraba compasión, Era un niño pobre, un niño malo. Había caminado descalzo Por sendas de piedras y maleza; traía una carita sucia de lágrimas antiguas y polvo de muchos caminos. Era un niño pequeño, pero había sufrido ya como adulto. Se me había olvidado la sonrisa. El futuro era negro de nubes espesas. Y, de pronto, apareciste Tú en mi vida. Una mujer muy hermosa, una mujer que inspiraba todo el cariño del mundo. Me mirabas con una sonrisa de cielo. Me llamaste con una voz tan dulce... Me esforcé en sonreír un tanto, y me fui acercando temblando de emoción. De pronto, tus manos se abrieron y me sumergí en un abrazo tan dulce que todas mis penas se fueron; y me sentí el niño más feliz del mundo. Pero mi alegría fue más grande que yo mismo, cuando de tus labios graciosos brotó esta palabra: "Hijo mío." Quise decir algo que brotaba con ímpetu del corazón. No pude decirlo, no me atrevía. Miré mis sandalias rotas, mi vestido raído; mi corazón y mis manos no eran limpios. "Hijo mío, cuanto te quiero, cuánto te he esperado, hijo de mi alma." Entonces ya no pude callarme y le dije con las lágrimas más puras y la alegría de un niño feliz: "Madre mía te quiero con todo mi corazón." Y un abrazo fundió a la Madre pura y santa y al niño pecador. "He ahí a tu Madre, he ahí a tu hijo" El que dijo estas bellas palabras era Dios mismo, un Dios que moría por mí en una cruz: un Dios que me dio a su misma madre en un impulso de amor. No es un rato de contento, es una eternidad de felicidad. La eternidad de la alegría comenzó desde ese momento en que Jesús dijo esas palabras en la cruz. Nos daba su vida y su sangre, nos daba la Madre de sus sueños. Desde entonces ya no soy el niño malo; que malo no puedo seguir siendo junto a una Madre tan buena. Ya no soy un niño huérfano, ni triste ni harapiento. Soy el niño más feliz. Ya mis lágrimas son de de amor y alegría, por Ella, por mi Madre del cielo. Caminar contigo es tocar el cielo con la mano; vivir junto a Ti es ya adelantar la gloria. Contigo los dolores se mitigan, las amargas lágrimas se detienen y el desierto vuelve a florecer. Mi desierto ha vuelto a florecer. Todo cambió desde aquel día, el día maravilloso en que te conocí, oh Madre. Yo no te conocía, primor de los valles. Ignoraba que existías, amor de mi vida. Pasé junto a valles hermosos y bellísimas flores y nunca imaginé que Tú tenías la luz y la belleza de los valles y las flores. Vida mía, amor mío, Vida, belleza y amor ensamblados. Eres una senda florecida que me ha conducido a Dios. Me enamoré de Ti primero para siempre, pero tu amor me llevó dulcemente, sin fatiga, hacia el Dios Amor. Tú me hiciste querer a ese ser infinitamente amable. Presentaste a mis ojos a un Dios Niño, ternura infinita, un encanto de Dios hecho niño por mí. La mujer que es amor llevando en sus brazos al Niño que es amor, porque es el Niño Dios. Oh Madre dulcísima, no quiero jamás separarme de Ti, no quiero jamás separarme del Dios que me has enseñado a querer; el mismo Dios que Tú amas tanto porque es tu Dios y es hijo de tus entrañas. Enséñame a amarlo con todo mi corazón