miércoles, 29 de julio de 2009

Hágase tu voluntad

Por: Oscar Schmidt

¿Cuántas veces hemos rezado “hágase Tu Voluntad, así en la tierra, como en el Cielo”?. ¿Y hemos realmente entendido el profundo sentido de esta oración hecha por Jesús, Dios hecho Hombre, a Su Padre?.
Quizás hemos escuchado alguna vez que el crecimiento espiritual verdadero pasa por borrar nuestro ego, llegar a la muerte de nuestro yo, vencer a nuestra propia voluntad, reemplazándola por nuestra total entrega a la Voluntad de Dios.
Ser instrumentos de Dios en la tierra implica vencer a nuestro propio interés, haciendo que nuestros pensamientos y nuestras acciones estén totalmente inspiradas por la Voluntad Divina, por el deseo de obrar en beneficio del interés de Dios, ya no el nuestro. Sin dudas que esto implica dejar atrás todos los apegos que tenemos al mundo, ya que por allí pasa toda la manifestación de nuestro interés personal. Cuando uno llega a entender que sólo Dios cuenta, entiende que ni siquiera los afectos más profundos por nuestros seres queridos, pueden ser interpuestos a la realización de la Voluntad de Dios. ¿Por qué?. Porque solo Dios Es, solo Dios cuenta. Todo lo demás debe ser puesto a Su entera disposición, a Su Voluntad, uniendo nuestro querer al querer de Dios, haciendo que nuestro interés personal sea reemplazado por el interés de Dios.
¿Cuántas veces al día nos miramos a nosotros mismos desde los ojos de Dios?. ¿Entendemos que somos hijos, de entera Realeza, del mismo Dios?. Si actuamos haciendo honor a nuestro origen Real, somos verdaderos instrumentos de nuestro Creador, somos una manifestación de Él en la tierra.
Por eso, cuando recemos “hágase Tu Voluntad, así en la tierra como en el Cielo”, entendamos que estamos invitando a nuestro propio interés a desvanecerse, para poder nadar a pleno en el Divino Querer del mismo Dios, para compartir con Él Su Realeza, para ser parte de Su Reino, al unirnos plenamente a Su Voluntad, así en la tierra como en el Cielo.

El tiempo y las vacaciones

"No se aprecia lo desconocido pero una vez conocido uno lamenta no haberlo apreciado antes...".Cuántas cuestiones de la vida no las vivimos por no conocerlas en profundidad : vida de familia, hijos, Amor de Dios, ...y cuando nos damos cuenta del tesoro tan grande que suponen y la felicidad tan profunda que se imprime en el alma al paladearlas, uno siente nostalgia del tiempo tan poco aprovechado. De todas formas Dios que conoce nuestras limitaciones nos llena de ilusionada esperanza y con nuevo impulso nos alienta en un ¡ahora comienzo!"
Dios no es amigo de la "mística ojalatera": "ojalá yo... , si hubiera hecho esto..." Pero es amigo del tiempo presente, del ahora, de "este preciso momento..." Siempre espera el cambio de rumbo en nuestra vida que nos acerque a El para darnos en el alma el abrazo más cariñoso que podamos imaginar. ¿Por qué no ahora?. Esa es la razón del Tesoro del tiempo: instantes para amar a Dios y dejarnos amar por El , instantes que tienen eco desde ahora para siempre. Todas las actividades humanas realizadas desde esta perspectiva marcan huella en la eternidad porque son mi tributo de amor a mi Padre Dios Presente y Eterno. Aunque parezca difícil vivirlo -que lo es, porque nuestro ritmo de vida nos lleva a todo lo contrario-tenemos que tener el convencimiento de que «¡puedo, porque sé que Tú estás conmigo y lo quieres! para eso me has dado y me conservas la vida», de lo contrario, correr por correr, hacer por hacer,... es como barrer la playa en un día de tempestad.
El tiempo es un don pero desconocemos su duración. Por eso es tan importante que nos tomemos en serio el "hoy y ahora", ya lo dice la sabiduría popular "no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy". Y esta actitud la tenemos que poner en práctica en nosotros mismos y también en hacer caer en la cuenta a quienes queremos: ¡ nos urge! porque nada sería más triste que escuchar de los labios de los que queremos el reproche a nuestro silencio: «si tan amigo mío eras, ¿por qué no me dijiste...?» Nunca nos echarán en cara lo contrario.... El tiempo es talento de Dios...tiempo de escuchar, tiempo de hablar, tiempo de actuar, tiempo de perdonar, tiempo de decidir, tiempo de estar abierto a la vida, tiempo de estar abierto a la Vida, tiempo de rezar, tiempo de trabajar, tiempo de descansar, tiempo de divertirse,...
El tiempo es la sucesión de instantes regalados por Dios para que con ellos le demos gloria, le amemos. El tiempo abarca todas las realidades humanas. Desde las que nos parecen más cotidianas, hasta las más trascendentales. No sabemos en cual de ellas el Señor nos llamará a su presencia:.«no sabéis el día ni la hora». No banalicemos el tesoro del tiempo y si lo hemos hecho, aprovechémoslo para pedir perdón y el tiempo de recomenzar .Si Dios nos lo da es para eso.
Cuando uno se da cuenta del inmenso don que es el tiempo, todo adquiere una luz nueva que responsabiliza a la hora de invertirlo... ya no caben "horas muertas..." Todas deben ser vividas a tope, en plenitud. Un año son 365 días, con sus horas, minutos, segundos, instantes...Las vacaciones, son para crecer en densidad personal, y no para echar por la borda el esfuerzo hecho y la pasada lucha cotidiana por ser mejores. Me atrevería a decir que precisamente al estar más relajados, podemos mimar todo aquello importante de nuestra vida que el ritmo laboral nos impide realizar.
Con el verano comienza con él la tentación de dejar a un lado todo lo que supone esfuerzo,horario, estudio, interiorizar... Parece que se identifica la diversión con el desmelene y se hace de la frase a vivir que son dos días, el código de la conducta estival. Pero como la naturaleza no perdona y en la nuestra está el alma, el poso que nos queda tras estos meses, si los vivimos así es de tristeza y oquedad, y si alguno no me cree, pregúntelo a los psiquiatras.
¿Quiero esto para mí...?, ¿lo quiero para mis hijos?
Las vacaciones son un tiempo para descansar, de aliviarse de las tensiones de la vida diaria de trabajo. Es tiempo para dedicar a todas aquellas actividades nobles y divertidas que anhelamos hacer durante el curso pero que bien por falta de tiempo, o por las condiciones climatológicas no las podemos disfrutar.
Cuántas veces echamos de menos poder dedicar una conversación pausada en un paseíto con el/la espos@, o con este hijo...organizar una chocolatada con los niños y con los amigos a la vera de aquella ermita, leer ese libro tan apetecible, contemplar el horizonte desde la cumbre de una verde pradera paladeando cómo se unen en esa línea el Cielo y la tierra (igual que en cada alma), contar cuentos a los hijos pequeños metiendo a toda la familia en el relato haciendo hablar a los personajes del cuento con el más pequeño y riendo con sus salidas infantiles... Desde la paz del tiempo libre es más fácil disfrutar del silencio, de la amistad, del cariño , del trato con Dios.
Si queremos llenar de verdad el verano es importante, pues, que la elección de cómo pasar estos días esté bien planificada. A todo lo que damos importancia, lo preparamos con antelación, y aunque la improvisación debe ser parte de nuestra vida, conviene tener claro qué es lo que queremos y qué medios vamos a poner.
Si queremos tener sosiego interior no nos meteremos en una jaula de grillos histéricos... Cierto es que la sociedad se ha dejado llevar por la telebasura y gran parte de los ambientes que nos rodean en verano dificultan vivir como deseamos interiormente. Cada familia puede ser una isla en ese océano y aseguro que el mundo está sediento de bien .Y el bien y la verdad atraen de manera que esa isla se convertirá en un archipiélago y después en península, y luego en continente...Lo he comprobado: Conozco un lugar de veraneo donde lo que hace pocos años eran tres familias, ahora son ochenta. La playa se ha convertido en una parcela donde juegan padres e hijos al fútbol, los pequeños hacen sus castillos de arena ,los adolescentes pasean mientras organizan para la mañana siguiente un desayuno inglés en la punta del monte a las 8 de la mañana: "¿quién lleva el bacón, quien el hornillo, quien leche...?". Da gusto ver que los que comparten sus ratos de diversión también comparten su Fe y con la misma naturalidad se les ve en la Iglesia recibiendo los sacramentos con asiduidad... Entonces, con un verano así uno llega descansado, feliz y pletórico de las vacaciones. Porque las vacaciones se pueden y deben santificar. ¿Quién se anima a organizar este año la primera isla?, los que nos rodean lo agradecerán. La recristianización de la sociedad empieza por uno mismo pero se tiene que proyectar hacia fuera, sin respetos humanos. El Papa nunca los ha tenido y mira cómo atrae... La Verdad es atractiva para el ser humano porque ha sido creado para alcanzarla.

Lourdes Rivero, madre de 9 hijos.

Actitud positiva

Por: Auhthor Hanohnimho

Jerry era director de un restaurante en una pequeña ciudad de Estados Unidos. Siempre estaba de buen humor y tenía algo positivo que decir.
Era un motivador nato. Por dos veces, cuando cambió de trabajo, varios de sus empleados se empeñaron en seguirle a donde él fuera a trabajar. Si un trabajador tenía un día malo, Jerry siempre estaba allí, haciéndole ver el lado positivo de la situación.
Su manera de ser provocó mi curiosidad, así que un día le pregunté: «No me lo explico. No se puede ser positivo siempre, sin interrupción. ¿Cómo lo haces?». Jerry me contestó: «Cada mañana me levanto y me digo, tengo dos opciones, puedo elegir estar de buen humor o de mal humor. Y siempre elijo estar de buen humor. Cada vez que ocurre algo malo, puedo elegir entre el papel de víctima o el de aprender algo de aquello. Y procuro elegir lo de aprender algo. Cada vez que le oigo a alguien quejarse, puedo elegir entre sumarme a sus lamentos o fijarme en el lado positivo de la vida, y siempre escojo el lado positivo de la vida.»
«Pero no siempre es tan fácil», protesté. «Tampoco es tan difícil», contestó Jerry. «La vida es una elección constante. Cada situación es una elección. Eliges cómo reaccionar ante las situaciones. Eliges cómo va a afectar la gente a tu humor. Eliges estar de buen o de mal humor. Es elección tuya decidir cómo vives tu vida.»
Tiempo después, Jerry fue víctima de un atraco. Había olvidado cerrar con llave la puerta trasera del restaurante mientras hacía el balance de caja del día, y entraron dos hombres armados. Trató de abrir la caja fuerte, pero con el nerviosismo fallaba la combinación. Los atracadores se pusieron más nerviosos aún que él, y acabaron por dispararle. Afortunadamente, le llevaron enseguida al hospital, y después de una larga operación y varias semanas de convalecencia, Jerry recibió el alta.
Vi a Jerry unos meses después. Le pregunté qué le había venido a la mente cuando ocurrió el atraco. «La primera cosa en que pensé es que debía haber cerrado bien la puerta. Luego, después de que me disparasen, cuando estaba tendido en el suelo, recordé que tenía dos opciones: podía elegir vivir, o podía elegir morir. Y escogí vivir.»
«Los camilleros eran unos tíos simpáticos. Me animaban. Me decían que me iba a poner bien. Pero cuando me metieron en la sala de urgencias y vi las caras de los médicos y enfermeras, mientras me exploraban, me asusté realmente. En sus ojos se leía "es hombre muerto". Entonces vi que tenía que pasar a la acción.»
«¿Qué hiciste?», pregunté. «Bueno, había una enfermera que me preguntaba a gritos si era alérgico a algo. "¡Sí!", le contesté. Se hizo un silencio grande. Esperaban que continuara. Yo cogí aire y dije: "Sí, tengo alergia... ¡a las balas!". Después de las risas de todos, les dije: "Quiero vivir. Así que, por favor, opérenme cuanto antes".»
Jerry piensa que vivió gracias a los médicos y enfermeras, pero también gracias a su actitud. Yo aprendí de él que cada día puedes elegir si vas a encarar la vida con ganas o te vas a amargar. La única cosa enteramente tuya, que nadie puede controlar o asumir en tu lugar, es tu actitud. De modo que si tú te das cuenta de esto, todo lo demás de la vida se hace bastante más fácil.

La historia de Jerry concluye aquí. Es quizá un tanto simple, pero apunta una idea importante. Todos conocemos personas que, con su sola presencia, irradian sentido positivo. Su actitud es optimista, animosa, esperanzada. Poseen como una especie de campo magnético que orienta los de los que le rodean, que quizá son más débiles o más negativos. Son desactivadores de crispaciones y rencillas. Cuando afrontan una situación difícil, suelen ser serenos, conciliadores, armonizadores.

Suelen ser personas que han conseguido aprender de sus propias experiencias, tanto de las negativas como de las positivas. Creen en los demás. No reaccionan desproporcionadamente ante sus defectos, ni ante la crítica o las dificultades. No se sienten satisfechos cuando descubren los errores y debilidades de los demás (y eso no porque sean ingenuos, pues también ellos ven esos errores, pero saben que con su actitud pueden hacerles mejorar o encastillarse en su conducta). Procuran no etiquetar ni prejuzgar a la gente, sino descubrir los valores positivos que hay en toda persona. Despiertan agradecimiento y gratitud. No son envidiosas. Son agradecidas. Tienden, de forma casi natural, a perdonar y olvidar las ofensas que reciben. Buscan el modo de mejorar su formación. Leen, escuchan, poseen afán de conocer cosas, les interesa lo que interesa a quienes le rodean. En fin, toda una actitud digna de imitar en nuestra vida.

Actitus positiva

Actitud positiva

Fuente: Conoze.com
Autor: Alfonso Aguiló Pastrana

He recibido un correo-e, de esos envíos masivos que se mueven a diario por el ciberespacio, que habla de un tal Jerry. Tiene su gracia, y es breve, así que lo copio a continuación.

Jerry era director de un restaurante en una pequeña ciudad de Estados Unidos. Siempre estaba de buen humor y tenía algo positivo que decir.
Era un motivador nato. Por dos veces, cuando cambió de trabajo, varios de sus empleados se empeñaron en seguirle a donde él fuera a trabajar. Si un trabajador tenía un día malo, Jerry siempre estaba allí, haciéndole ver el lado positivo de la situación.
Su manera de ser provocó mi curiosidad, así que un día le pregunté: «No me lo explico. No se puede ser positivo siempre, sin interrupción. ¿Cómo lo haces?». Jerry me contestó: «Cada mañana me levanto y me digo, tengo dos opciones, puedo elegir estar de buen humor o de mal humor. Y siempre elijo estar de buen humor. Cada vez que ocurre algo malo, puedo elegir entre el papel de víctima o el de aprender algo de aquello. Y procuro elegir lo de aprender algo. Cada vez que le oigo a alguien quejarse, puedo elegir entre sumarme a sus lamentos o fijarme en el lado positivo de la vida, y siempre escojo el lado positivo de la vida.»
«Pero no siempre es tan fácil», protesté. «Tampoco es tan difícil», contestó Jerry. «La vida es una elección constante. Cada situación es una elección. Eliges cómo reaccionar ante las situaciones. Eliges cómo va a afectar la gente a tu humor. Eliges estar de buen o de mal humor. Es elección tuya decidir cómo vives tu vida.»
Tiempo después, Jerry fue víctima de un atraco. Había olvidado cerrar con llave la puerta trasera del restaurante mientras hacía el balance de caja del día, y entraron dos hombres armados. Trató de abrir la caja fuerte, pero con el nerviosismo fallaba la combinación. Los atracadores se pusieron más nerviosos aún que él, y acabaron por dispararle. Afortunadamente, le llevaron enseguida al hospital, y después de una larga operación y varias semanas de convalecencia, Jerry recibió el alta.
Vi a Jerry unos meses después. Le pregunté qué le había venido a la mente cuando ocurrió el atraco. «La primera cosa en que pensé es que debía haber cerrado bien la puerta. Luego, después de que me disparasen, cuando estaba tendido en el suelo, recordé que tenía dos opciones: podía elegir vivir, o podía elegir morir. Y escogí vivir.»
«Los camilleros eran unos tíos simpáticos. Me animaban. Me decían que me iba a poner bien. Pero cuando me metieron en la sala de urgencias y vi las caras de los médicos y enfermeras, mientras me exploraban, me asusté realmente. En sus ojos se leía "es hombre muerto". Entonces vi que tenía que pasar a la acción.»
«¿Qué hiciste?», pregunté. «Bueno, había una enfermera que me preguntaba a gritos si era alérgico a algo. "¡Sí!", le contesté. Se hizo un silencio grande. Esperaban que continuara. Yo cogí aire y dije: "Sí, tengo alergia... ¡a las balas!". Después de las risas de todos, les dije: "Quiero vivir. Así que, por favor, opérenme cuanto antes".»
Jerry piensa que vivió gracias a los médicos y enfermeras, pero también gracias a su actitud. Yo aprendí de él que cada día puedes elegir si vas a encarar la vida con ganas o te vas a amargar. La única cosa enteramente tuya, que nadie puede controlar o asumir en tu lugar, es tu actitud. De modo que si tú te das cuenta de esto, todo lo demás de la vida se hace bastante más fácil.

La historia de Jerry concluye aquí. Es quizá un tanto simple, pero apunta una idea importante. Todos conocemos personas que, con su sola presencia, irradian sentido positivo. Su actitud es optimista, animosa, esperanzada. Poseen como una especie de campo magnético que orienta los de los que le rodean, que quizá son más débiles o más negativos. Son desactivadores de crispaciones y rencillas. Cuando afrontan una situación difícil, suelen ser serenos, conciliadores, armonizadores.

Suelen ser personas que han conseguido aprender de sus propias experiencias, tanto de las negativas como de las positivas. Creen en los demás. No reaccionan desproporcionadamente ante sus defectos, ni ante la crítica o las dificultades. No se sienten satisfechos cuando descubren los errores y debilidades de los demás (y eso no porque sean ingenuos, pues también ellos ven esos errores, pero saben que con su actitud pueden hacerles mejorar o encastillarse en su conducta). Procuran no etiquetar ni prejuzgar a la gente, sino descubrir los valores positivos que hay en toda persona. Despiertan agradecimiento y gratitud. No son envidiosas. Son agradecidas. Tienden, de forma casi natural, a perdonar y olvidar las ofensas que reciben. Buscan el modo de mejorar su formación. Leen, escuchan, poseen afán de conocer cosas, les interesa lo que interesa a quienes le rodean. En fin, toda una actitud digna de imitar en nuestra vida.

domingo, 26 de julio de 2009

¡Alerta de género!

Fuente: Yoinfluyo
Autor: José J. Castellanos

Desde la introducción de la "perspectiva de género" como una orientación de revanchismo sexista por parte de las mujeres, no sólo para alcanzar la justa equidad y el respecto a su dignidad, sino como una forma de "empoderamiento" para revertir el dominio masculino sobre la mujer, se ha producido una serie de cambios culturales y jurídicos que no dejan de sorprender.

Muchos de ellos, con aparente inocencia y afán de justicia, en el fondo ocultan una ideología perversa que se vuelve contra la dignidad de todas las personas e impulsa genocidios que en el pasado hubieran sido inconcebibles, pero contra los cuales no se habla porque sería "políticamente incorrecto".

Este feminismo radical ha sido impulsado desde la ONU, por ONG’s financiadas desde el exterior, por la izquierda radical y, lamentablemente, por algunas mujeres ingenuas que hoy son compañeras de viaje de quienes las arrastran a peticiones absurdas.
Es este feminismo el que ha impulsado la agenda a favor del aborto en todas sus modalidades y a él se debe la autorización para matar a los bebés de hasta 12 semanas de gestación y la despenalización del aborto por otras causas en la legislación del DF.
El hecho de que no se haya validado la controversia constitucional interpuesta ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y la Procuraduría General de la República, generó un movimiento nacional de protección a la vida de los infantes. Además, se hicieron reformas en las Constituciones locales de 13 estados de la República para proteger la vida desde el momento de la concepción y en otros cinco se encuentra en trámite.
Esto, por supuesto, ha indignado a las feministas, que han iniciado un proceso de "alerta de violencia de género" contra el Estado de Guanajuato –que después se repetiría contra los demás estados–, pues consideran que existe un "agravio comparado".
Esto porque la legislación penal en Guanajuato, que define el aborto como "la muerte provocada del producto de la concepción en cualquier momento de la preñez", difiere de las disposiciones del DF, donde se le considera como "la interrupción del embarazo después de la décima segunda semana de gestación".
Para ello, encabezadas por el "Centro de Derechos Humanos Victoria Díez", unas cuantas organizaciones feministas se movilizaron para solicitar al Instituto Nacional de las Mujeres, que preside Rocío García Gaytán, para condenar a dicho estado por proteger la vida humana desde el momento de la concepción.
A estas feministas les ha dolido que ahora el artículo 1 de la Constitución local, señale: "En el Estado de Guanajuato todas las personas gozan de la protección que les otorgan las garantías establecidas por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; por esta Constitución y sus Leyes Reglamentarias. Para los efectos de esta Constitución y de las leyes que de ella emanen, persona es todo ser humano desde su concepción hasta su muerte natural. El Estado le garantizará el pleno goce y ejercicio de todos sus derechos (Párrafo reformado. P.O. 26 de mayo de 2009)."
"Queda prohibido todo tipo de discriminación que atente contra la dignidad humana, o contra los derechos y libertades de la persona con motivo de su origen étnico, nacionalidad, género, edad, capacidades diferentes, condición social, condiciones de salud, religión, opiniones, preferencias, estado civil o cualquier otra circunstancia, calidad o condición".
Por ello las feministas quieren sentar en el banquillo de los acusados al Estado de Guanajuato, su Constitución y su Código Penal, pues afirman que se trataría, casi, casi, de un feminicidio.
La alerta de género que se enuncia en los artículos 22 al 25 de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida de Violencia, pretende: "Garantizar la seguridad de las mujeres, el cese de la violencia en su contra y eliminar las desigualdades producidas por una legislación que agravia sus derechos humanos".
Se aplicaría cuando exista un conjunto de "acciones gubernamentales de emergencia para enfrentar y erradicar la violencia feminicida en un territorio determinado, ya sea ejercida por individuos o por la propia comunidad".
El fondo del problema es que a estas feministas les resulta poco que existan causales de no imputabilidad penal a las mujeres que abortan, sino que quieren dar una vuelta de 180 grados al derecho y pretenden que ahora el aborto –la muerte a un ser humano (hombre o mujer) en proceso de gestación– sea un "derecho humano". Como tal lo invocan para condenar a quien defiende la vida desde el momento de la concepción.
Corresponderá al subsecretario Daniel Francisco Cabeza de Vaca, por cierto guanajuatense, ser quien presida la sesión en donde los institutos de las mujeres de todo el país y algunas dependencias federales, como SEDESOL, la Secretaría de Seguridad Pública, la propia PGR, la Secretaría de Salud, la SEP y la Secretaría del Trabajo –de un gobierno panista que se ha declarado a favor de la vida y en contra del aborto– se suman a este absurdo que carece de sustento moral y jurídico, pero que forma parte de la agenda contra la vida del feminismo radical en el mundo.
Las feministas radicales recurren a una verdadera violencia de género para acosar a los hombres y otras mujeres a asumir sus posiciones y, de no hacerlo, condenarlos. Eso es algo que no debemos permitir, por el bien de la propia mujer.

Todo el mundo cree que sabe... y Televisa también

Fuente: Yoinfluyo.com
Autor: Cirze Tinajero
viernes, 03 de julio de 2009

Hace unas semanas Televisa sacó un nuevo programa llamado "Todo mundo cree que sabe", en el horario de los sábados a las 21:00 horas por canal 2, el cual consiste en que dos adultos tendrán que demostrar si aprendieron todo lo que les enseñaron cuando asistieron a la primaria.
La idea no es la gran novedad, pues se trata de una franquicia del exitoso programa estadounidense "Are you smarter than a 5th grader?".
La mecánica del programa es que cada concursante elige un tema y un grado escolar, para contestar la pregunta que aparece en el pizarrón. Si contesta correctamente, repite este proceso, con lo que gana cada vez más dinero.
Pero en este reto no está sólo el participante, ya que en caso de no conocer la respuesta cuenta con la ayuda de cinco niños de primaria, quienes le pueden: resolver la pregunta, soplarle la respuesta, o donarle sus resultados.
Obviamente, los pequeños que participan son los mejores y más inteligentes alumnos, pues por lógica quienes eligen a los participantes –los productores y el comité de la Alianza por la Calidad de la Educación– no pretenden evidenciar que la educación en nuestro país no es la mejor.
Pero pareciera que nos quieren vender la idea de que todos los estudiantes de nuestro país están siendo muy bien instruidos y se les está llenando de conocimiento, cuando en la realidad sabemos que México está en los lugares más bajos a nivel mundial en educación.
Además, el programa busca que el público televidente conozca la vida diaria de las escuelas en México, por medio de pequeñas cápsulas. En el deber ser, dichos espacios deberían de mostrar el esfuerzo de cada uno de los maestros, alumnos y padres de familia para lograr una educación de calidad.
Sin embargo, en la realidad son cápsulas que utiliza la Secretaría de Educación para hacerse publicidad y convencer a la ciudadanía de sus propuestas o planes a futuro, como es el caso del programa de escuelas de tiempo completo.
La principal causa para sacar este programa es un convenio entre Televisa y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación que busca demostrar la importancia que tiene la educación en México.
Incluso en la primera emisión del programa dijo Emilio Azcárraga Jean: "el fin de este nuevo programa es mostrar que aprender es entretenido, y lo que se aprende es útil toda la vida y que la labor del maestro es fundamental para cuidarnos responsablemente...".
Esto podría sonar perfecto, pues ¿cuántas veces no nos hemos quejado de que la televisión no educa? Pero lo triste es que nos quieren entretener y educar humillando a los demás, ya que lamentablemente los adultos que asisten al concurso demuestran que la mayoría de los mexicanos tenemos pésimos conocimientos, y que realmente un niño de primaria sabe más que nosotros... ¡y además, les pagan por ello! Es decir, lucran con la ignorancia.
Por citar sólo alguna de las penosas situaciones, lo anterior fue muy claro en la última emisión, cuando un participante no supo la ubicación de Mesopotamia y creyó que esta cultura se ubicó en Francia. Obviamente, el conductor, Marco Antonio Regil, ni tardo ni perezoso evidenciaba y se mofaba de las respuestas incorrectas.
Con respecto a los premios de lo que ganen ambos participantes, dicha cantidad se duplica y se dona a alguna escuela.
Uno podría pensar que es fantástico, pero desconfiando un poco y conociendo que nuestro país se caracteriza por la corrupción, muy probablemente ese dinero termine en los bolsillos de los directores y maestros, y no en ayudar a mejorar las escuelas. Lo más adecuado para evitar malos entendidos hubiera sido que el premio fuera en especie, es decir, con la donación de mobiliario o equipos de computación.
Este proyecto nació con la intención de que toda la familia se pueda reunir frente al televisor para divertirse sanamente un rato. Pero más bien, es una manera triste de darnos cuenta que nuestros conocimientos están muy por debajo de lo que deberían, y que todo el tiempo que estuvimos en la escuela no sirvió de mucho, pues lo que bien se aprende no se olvida.

Ante un arroyo de montaña


Fuente: Catholic.net
Autor: P. Fernando Pascual LC

La corriente fluye, fresca, ágil, cristalina. Viene de lo alto, de la lluvia, de la tierra que almacena recuerdos de agua viva. Se dirige a lugares desconocidos, lejanos: un lago, un valle fértil, el mar con sus misterios y sus olas.

Miramos, de nuevo, nuestro arroyo. Se escucha un rumor constante, quebrado por golpes de prisa, detenido en momentos de pausa. Un gorrión se acerca, bebe un poco de agua, se zambulle unos instantes y vuela, libre, contento, refrescado.

¿Qué misterios encierra nuestra vida? ¿Será corriente, será manantial, será océano profundo, sereno, oscuro? Todo transcurre muy deprisa. El tiempo no se detiene. La sangre pasa de venas a arterias y de arterias a venas. Mientras, el corazón trabaja, noche y día. Muchas células nacen y mueren, en un esfuerzo titánico por conservar el aliento de la vida.

¿Qué queda tras el viento, la lluvia, el silencio sugestivo de una noche de verano? ¿Por qué nuestra alma, inquieta, no se contenta con su mirar el agua que grita y pasa? ¿De dónde nace el deseo de amar, de dar, de construir un mundo mejor, de mirar a un niño y sonreír ante sus sueños de inocencia?

El arroyo no ha dejado de levantar murmullos. Las rocas, un día más, han resistido el golpe de la corriente. Quizá los años puedan quebrarlas, quizá algún día dejarán su firmeza para terminar, hechas pedazos, en una playa de arena blanca y tibia.

Nosotros miramos al cielo. Alguien nos hizo grandes, y, a la vez, nos formó de arcilla. El camino se hace frágil, el viento deja sus heridas, y un cariño nos llena de esperanza, mientras los grillos cantan y las golondrinas terminan la cosecha de su día.

La vida encierra mil misterios. El amor no termina, nos lanza a mundos nuevos, nos empuja a cielos infinitos. Dios mira con cariño a cada ser humano, y espera que un día, cansado o fuerte, anciano o niño, arroyo impetuoso o río sereno, abra el Evangelio y aprenda a llamarle con el nombre que más quiere: Padre nuestro que estás en los cielos...