jueves, 17 de febrero de 2011

Carta de SACERDOTE CATOLICO AL NEW YORK TIMES


Querido hermano y hermana  periodista:

Soy un simple sacerdote católico.  Me  siento feliz y orgulloso de mi vocación. Hace veinte años que vivo  en Angola como misionero.

Me da un gran dolor por el profundo  mal que personas, que deberían de ser señales del amor de Dios, sean  un puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que justifique  tales actos. No hay duda que la Iglesia no puede estar, sino del  lado de los débiles, de los más indefensos. Por lo tanto todas las  medidas que sean tomadas para la protección, prevención de la  dignidad de los niños será siempre una prioridad  absoluta.

Veo en muchos medios de información, sobre todo en  vuestro periódico la ampliación del tema en forma morbosa, investigando en detalles la vida de algún sacerdote pedófilo. Así aparece uno de una ciudad de USA, de la década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros casos recientes… Ciertamente todo condenable! Se ven algunas presentaciones periodísticas ponderadas y equilibradas, otras amplificadas, llenas  de preconceptos y hasta odio.

¡Es curiosa la poca noticia y  desinterés por miles y miles de sacerdotes que se consumen por  millones de niños, por los adolescentes y los más desfavorecidos en  los cuatro ángulos del mundo! Pienso que a vuestro medio de  información no le interesa que yo haya tenido que transportar, por  caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos desde  Cangumbe a Lwena (Angola), pues ni el gobierno se disponía y las  ONG's no estaban autorizadas; que haya tenido que enterrar decenas  de pequeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han  retornado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en  México mediante el único puesto médico en 90.000 km2, así como con  la distribución de alimentos y semillas; que hayamos dado la  oportunidad de educación en estos 10 años y escuelas a más de  110.000 niños...

No es de interés que con otros sacerdotes  hayamos tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca de 15.000  personas en los acuartelamientos de la guerrilla, después de su  rendición, porque no llegaban los alimentos del Gobierno y la ONU.  No es noticia que un sacerdote de 75 años, el P. Roberto, por las  noches recorra las ciudad de Luanda curando a los chicos de la  calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen  de la gasolina, que alfabeticen cientos de presos; que otros  sacerdotes, como P. Stefano, tengan casas de pasaje para los chicos  que son golpeados, maltratados y hasta violentados y buscan un  refugio.

Tampoco que Fray Maiato con sus 80 años, pase casa  por casa confortando los enfermos y desesperados. No es noticia que  más de 60.000 de los 400.000 sacerdotes, y religiosos hayan dejado  su tierra y su familia para servir a sus hermanos en una leprosería,  en hospitales, campos de refugiados, orfanatos para niños acusados  de hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con Sida, en  escuelas para los más pobres, en centros de formación profesional,  en centros de atención a cero positivos… o sobretodo, en parroquias  y misiones dando motivaciones a la gente para vivir y  amar.

No es noticia que mi amigo, el P. Marcos Aurelio, por  salvar a unos jóvenes durante la guerra en Angola, los haya  transportado de Kalulo a Dondo y volviendo a su misión haya sido  ametrallado en el camino; que el hermano Francisco, con cinco  señoras catequistas, por ir a ayudar a las áreas rurales más  recónditas hayan muerto en un accidente en la calle; que decenas de  misioneros en Angola hayan muerto por falta de socorro sanitario,  por una simple malaria; que otros hayan saltado por los aires, a  causa de una mina, visitando a su gente. En el cementerio de Kalulo  están las tumbas de los primeros sacerdotes que llegaron a la  región…Ninguno pasa los 40 años.
No es noticia acompañar la vida  de un Sacerdote "normal" en su día a día, en sus dificultades y  alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la comunidad que  sirve.

La verdad es que no procuramos ser noticia, sino  simplemente llevar la Buena Noticia , esa noticia que sin ruido  comenzó en la noche de Pascua. Hace más ruido un árbol que cae que  un bosque que crece.

No pretendo hacer una apología de la  Iglesia y de los sacerdotes. El sacerdote no es ni un héroe ni un  neurótico. Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a  Jesús y servir sus hermanos. Hay miserias, pobrezas y fragilidades   como en cada ser humano; y también belleza y bondad como en cada criatura…

Insistir en forma obsesionada y persecutoria en un  tema perdiendo la visión de conjunto crea verdaderamente caricaturas  ofensivas del sacerdocio católico en la cual me siento  ofendido.

Sólo le pido amigo periodista, busque la Verdad, el  Bien y la Belleza. Eso lo hará noble en su profesión.

En  Cristo,

P. Martín Lasarte sdb

 



Antibiótico regulado, abortivo regalado

 

Por Alejandra Diener

Febrero / 2011

 

 

Han pasado poco más de cuatro meses desde que el secretario de Salud (Ssa), José Ángel Córdova Villalobos, informó que ya no se podrán vender antibióticos sin receta médica en las farmacias del país. Afirmó que no es con un interés punitivo hacia la industria farmacéutica, sino un interés en favor de la salud de todos los mexicanos".

 

"Un interés en favor de la salud de todos los mexicanos", me retumba en los oídos cuando recuerdo la frase; me dio tranquilidad saber que eso es lo que busca mi gobierno, busca el bienestar de todos nosotros.

 

Sin embargo, después de haber investigado di cuenta de que nuestra salud, según la SSa, sólo puede ser dañada con antibióticos, puesto que los anticonceptivos, la píldora del día después y los medicamentos –que contienen mifepristona, metotrexato y misoprostol, que abiertamente son abortivos, ya que son bloqueadores de receptores de progesterona, interrumpen la circulación sanguínea de la capa interna del útero, inhiben la síntesis de ácido fólico y detienen el crecimiento y desarrollo de las células que dan origen a la placenta– no requieren de receta médica para su venta.

 

Tampoco la requieren los antidepresivos (Prozac) que crean dependencia, ni se requiere tener un límite de edad para adquirirlos. Suceso que me lleva a reflexionar sobre la incongruencia de dicho decreto, ya que, supuestamente, la medida de regulación de recetas para adquirir antibióticos es con "interés en favor de la salud de todos los mexicanos".

 

Entonces ¿por qué se permite comprar fármacos letales que atentan contra los mexicanos más indefensos sin ningún tipo de regulación? Dicha incongruencia me mueve a hacer un llamado a las autoridades gubernamentales para que de igual forma regulen este mercado, que es indistintamente nocivo y dañino para todos nosotros.

 

Es deber del Estado defender la vida de la especie humana desde su concepción, y al permitir adquirir fármacos que son abiertamente abortivos, no cumple con esa obligación. Evidentemente este tema causará controversia, puesto que de llegarse a regular el Cytotec, la píldora del día después y los anticonceptivos, afectará gravemente a un mercado millonario movido por la cultura de la muerte.

 

Sin embargo, yo no cejaré, y si puedo sacudir conciencias o por lo menos lograr hacer que consideren el tema, me quedaré tranquila sabiendo que intento hacer la diferencia por dejarles un mejor mundo a mis hijos.

 

Nos leemos pronto para no quedarnos atrás y ver hacia delante.

 

 

 



sábado, 12 de febrero de 2011

Recuerdo especial


Por: Enrique Galván Duque Tamborrell



A través de la vida, se van fijando en la mente personas y sucesos que prevalecen en la mente a pesar de los embates que esta sufre.



En forma muy especial, como acurrucado en un rincón intocable, inaccesible para cualquier intruso que quiera afectarlo, se encuentra acurrucado y cobijado el imperecedero recuerdo de mis padres.



En ese bloque intocable e incorruptible que es el sagrado recuerdo de mis padres, brilla con fuerza propia el recuerdo de mi excelsa madre, en memoria de ella, que está a lado del Señor, ofrezco el siguiente poema del P. Mariano de Blas.



Madre mía te quiero con todo mi corazón


Caminar contigo es tocar el cielo con la mano; vivir junto a Ti es ya adelantar la gloria. Contigo los dolores se mitigan, las lágrimas se detienen.









Madre mía te quiero con todo mi corazón Caminar contigo es tocar el cielo con la mano; vivir junto a Ti es ya adelantar la gloria. Contigo los dolores se mitigan, las lágrimas se detienen. Autor: P. Mariano de Blas L.C. Fuente: Catholic.net



Dulcísima Madre mía, he venido a saludarte con cariño en este nuevo día. ¿Quién te hizo tan bella? Quizás Tú no lo sepas, pero yo no puedo contemplar tu rostro y mirar tus ojos de cielo sin emocionarme hasta el alma. ¿Quién me amó tanto, tanto, que me hizo hijo tuyo? Hermosísima Reina, Madre de bondad, estás hecha de bondad y de amor. ¡Qué felices nos has hecho, qué afortunados por tenerte como madre! Era yo un gitanillo que inspiraba compasión, Era un niño pobre, un niño malo. Había caminado descalzo Por sendas de piedras y maleza; traía una carita sucia de lágrimas antiguas y polvo de muchos caminos. Era un niño pequeño, pero había sufrido ya como adulto. Se me había olvidado la sonrisa. El futuro era negro de nubes espesas. Y, de pronto, apareciste Tú en mi vida. Una mujer muy hermosa, una mujer que inspiraba todo el cariño del mundo. Me mirabas con una sonrisa de cielo. Me llamaste con una voz tan dulce... Me esforcé en sonreír un tanto, y me fui acercando temblando de emoción. De pronto, tus manos se abrieron y me sumergí en un abrazo tan dulce que todas mis penas se fueron; y me sentí el niño más feliz del mundo. Pero mi alegría fue más grande que yo mismo, cuando de tus labios graciosos brotó esta palabra: "Hijo mío." Quise decir algo que brotaba con ímpetu del corazón. No pude decirlo, no me atrevía. Miré mis sandalias rotas, mi vestido raído; mi corazón y mis manos no eran limpios. "Hijo mío, cuanto te quiero, cuánto te he esperado, hijo de mi alma." Entonces ya no pude callarme y le dije con las lágrimas más puras y la alegría de un niño feliz: "Madre mía te quiero con todo mi corazón." Y un abrazo fundió a la Madre pura y santa y al niño pecador. "He ahí a tu Madre, he ahí a tu hijo" El que dijo estas bellas palabras era Dios mismo, un Dios que moría por mí en una cruz: un Dios que me dio a su misma madre en un impulso de amor. No es un rato de contento, es una eternidad de felicidad. La eternidad de la alegría comenzó desde ese momento en que Jesús dijo esas palabras en la cruz. Nos daba su vida y su sangre, nos daba la Madre de sus sueños. Desde entonces ya no soy el niño malo; que malo no puedo seguir siendo junto a una Madre tan buena. Ya no soy un niño huérfano, ni triste ni harapiento. Soy el niño más feliz. Ya mis lágrimas son de de amor y alegría, por Ella, por mi Madre del cielo. Caminar contigo es tocar el cielo con la mano; vivir junto a Ti es ya adelantar la gloria. Contigo los dolores se mitigan, las amargas lágrimas se detienen y el desierto vuelve a florecer. Mi desierto ha vuelto a florecer. Todo cambió desde aquel día, el día maravilloso en que te conocí, oh Madre. Yo no te conocía, primor de los valles. Ignoraba que existías, amor de mi vida. Pasé junto a valles hermosos y bellísimas flores y nunca imaginé que Tú tenías la luz y la belleza de los valles y las flores. Vida mía, amor mío, Vida, belleza y amor ensamblados. Eres una senda florecida que me ha conducido a Dios. Me enamoré de Ti primero para siempre, pero tu amor me llevó dulcemente, sin fatiga, hacia el Dios Amor. Tú me hiciste querer a ese ser infinitamente amable. Presentaste a mis ojos a un Dios Niño, ternura infinita, un encanto de Dios hecho niño por mí. La mujer que es amor llevando en sus brazos al Niño que es amor, porque es el Niño Dios. Oh Madre dulcísima, no quiero jamás separarme de Ti, no quiero jamás separarme del Dios que me has enseñado a querer; el mismo Dios que Tú amas tanto porque es tu Dios y es hijo de tus entrañas. Enséñame a amarlo con todo mi corazón


Autor: P. Mariano de Blas L.C.


Fuente: Catholic.net



Dulcísima Madre mía, he venido a saludarte con cariño en este nuevo día. ¿Quién te hizo tan bella? Quizás Tú no lo sepas, pero yo no puedo contemplar tu rostro y mirar tus ojos de cielo sin emocionarme hasta el alma. ¿Quién me amó tanto, tanto, que me hizo hijo tuyo? Hermosísima Reina, Madre de bondad, estás hecha de bondad y de amor. ¡Qué felices nos has hecho, qué afortunados por tenerte como madre! Era yo un gitanillo que inspiraba compasión, Era un niño pobre, un niño malo. Había caminado descalzo Por sendas de piedras y maleza; traía una carita sucia de lágrimas antiguas y polvo de muchos caminos. Era un niño pequeño, pero había sufrido ya como adulto. Se me había olvidado la sonrisa. El futuro era negro de nubes espesas. Y, de pronto, apareciste Tú en mi vida. Una mujer muy hermosa, una mujer que inspiraba todo el cariño del mundo. Me mirabas con una sonrisa de cielo. Me llamaste con una voz tan dulce... Me esforcé en sonreír un tanto, y me fui acercando temblando de emoción. De pronto, tus manos se abrieron y me sumergí en un abrazo tan dulce que todas mis penas se fueron; y me sentí el niño más feliz del mundo. Pero mi alegría fue más grande que yo mismo, cuando de tus labios graciosos brotó esta palabra: "Hijo mío." Quise decir algo que brotaba con ímpetu del corazón. No pude decirlo, no me atrevía. Miré mis sandalias rotas, mi vestido raído; mi corazón y mis manos no eran limpios. "Hijo mío, cuanto te quiero, cuánto te he esperado, hijo de mi alma." Entonces ya no pude callarme y le dije con las lágrimas más puras y la alegría de un niño feliz: "Madre mía te quiero con todo mi corazón." Y un abrazo fundió a la Madre pura y santa y al niño pecador. "He ahí a tu Madre, he ahí a tu hijo" El que dijo estas bellas palabras era Dios mismo, un Dios que moría por mí en una cruz: un Dios que me dio a su misma madre en un impulso de amor. No es un rato de contento, es una eternidad de felicidad. La eternidad de la alegría comenzó desde ese momento en que Jesús dijo esas palabras en la cruz. Nos daba su vida y su sangre, nos daba la Madre de sus sueños. Desde entonces ya no soy el niño malo; que malo no puedo seguir siendo junto a una Madre tan buena. Ya no soy un niño huérfano, ni triste ni harapiento. Soy el niño más feliz. Ya mis lágrimas son de de amor y alegría, por Ella, por mi Madre del cielo. Caminar contigo es tocar el cielo con la mano; vivir junto a Ti es ya adelantar la gloria. Contigo los dolores se mitigan, las amargas lágrimas se detienen y el desierto vuelve a florecer. Mi desierto ha vuelto a florecer. Todo cambió desde aquel día, el día maravilloso en que te conocí, oh Madre. Yo no te conocía, primor de los valles. Ignoraba que existías, amor de mi vida. Pasé junto a valles hermosos y bellísimas flores y nunca imaginé que Tú tenías la luz y la belleza de los valles y las flores. Vida mía, amor mío, Vida, belleza y amor ensamblados. Eres una senda florecida que me ha conducido a Dios. Me enamoré de Ti primero para siempre, pero tu amor me llevó dulcemente, sin fatiga, hacia el Dios Amor. Tú me hiciste querer a ese ser infinitamente amable. Presentaste a mis ojos a un Dios Niño, ternura infinita, un encanto de Dios hecho niño por mí. La mujer que es amor llevando en sus brazos al Niño que es amor, porque es el Niño Dios. Oh Madre dulcísima, no quiero jamás separarme de Ti, no quiero jamás separarme del Dios que me has enseñado a querer; el mismo Dios que Tú amas tanto porque es tu Dios y es hijo de tus entrañas. Enséñame a amarlo con todo mi corazón



De las alianzas de los partidos políticos

 

Por Antero Duks

Febrero / 2011

 

 

Los críticos externos de las alianzas de los partidos Acción Nacional y de la Revolución Democrática, tanto priístas como analistas políticos, repiten una frase ya muy sobada: no se pueden juntar el agua y el aceite, en referencia a estos partidos políticos.  Pero no reparan que los partidos políticos son integrados por seres humanos no de productos químicos, por más que algunos así los quieran ver.  A este respecto, algunos soban la idea de que es más difícil amalgamar seres humanos,

 

 Pero para no gastar la pólvora en infiernitos, vayamos a los considerandos.  Las alianzas de diversos tipos y no solamente para eventos electorales, se dan en muchos países, entre organismos políticos con diversas doctrinas y plataformas políticas distintas, y hasta en el plano internacional. Cuando hay temas de interés general, a favor del bien común, y también a veces en beneficio político de los partidos aliados, votan juntos, caminan juntos.

 

Si analizamos a fondo las ideologías de los partidos, nos damos cuenta de que tienen muchas coincidencias, lo que los difiere y los mantiene en pugna constante, es en cuanto a la forma de caminar, ahí está el quid.  Decía el siempre recordado Ing. Heberto Castillo que tenía la ilusión de que al PRD el distintivo de partido callejero, porque con esa práctica perdía el camino de la razón, que la ideología del partido era perfectamente fundamentada y razonada, a pesar de lo que muchos pensaran al respecto, precisamente gracias a  los escándalos callejeros.

 

Un amigo, inquieto por definir lo de las izquierdas y derechas, se lanzó a investigar.  En esas danzas se enfocó, con todo desparpajo, a platicar con gente de ambas ideologías, desde luego procurando hacerlo con gente de reconocida militancia y racionales.  Así las cosas, después de algún tiempo en esos menesteres, me dijo: "creo que estoy confuso, si muy iluminado como resultado de tantas pláticas con personas muy inteligentes y racionales.  Y mi confusión radica en que siento que soy tanto izquierdista como derechista.  He llegado a la conclusión de que ambas ideología tiene más coincidencias que diferencias, la pugna la hacen los seres humanos por su incapacidad de razonar en busca del bien común, bien que ambos buscan, pero son tan obtusos que no se dan cuenta y, si se dan, no lo reconocen."

 

Enfocar las alianzas electorales en México como un hecho aislado, especial en el mundo, es una falta de visión global o bien una mala manera de hacer política o analizarla. En las discusiones legislativas mexicanas las alianzas son asunto cotidiano, nada nuevo.  Estas alianzas legislativas para votar iniciativas de ley permiten, como ya dije, sacar adelante buenas leyes o sus reformas, y en casos bastante comunes, prácticamente todos los miembros presentes de una Cámara votan en el mismo sentido.

 

A veces también, seamos francos, los legisladores de diversos partidos votan juntos iniciativas que favorecen la operación de esos mismos partidos, la llamada partidocracia, frente a opciones ciudadanas apartidistas en elecciones. No quieren, por ejemplo, candidatos ciudadanos o críticas en los medios de difusión contra los partidos en general.

 

En el caso de elecciones, las alianzas han sido satanizadas en particular por el PRI, precisamente porque son en contra suya, si fuera al revés ni chistaban. El alegato es así que el PAN y el PRD son no solamente diferentes en principios, sino, dicen, completamente antagónicos. ¿Es esto verdad? Aquí el "quid" de la cuestión.

 

En México, en general estos dos partidos, y también los demás, como antes asenté, buscan o pretenden buscar el bien común de la nación, aunque no lo digan con estas palabras. Un examen de las doctrinas de los partidos mexicanos encontrará más coincidencias que disidencias, expresadas en mucho con diferente lenguaje, pero, por ejemplo, la búsqueda de la justicia social, el bienestar comunitario, la educación, la lucha contra la pobreza, contra la corrupción y la ineficiencia son temas comunes.

 

Sin duda que donde se encuentran las diferencias reales es, como antes asenté. En la forma de caminar, o sea en la forma de hacer política, en la manera de administrar desde el gobierno, pero aquí también hay muchas coincidencias. Es precisamente por estas coincidencias que votan juntos en su labor legislativa, aprueban juntos presupuestos de gasto público y presupuestos de ingresos.

 

Los enfoques socialistas, de "izquierda", los liberales y neoliberales de "derecha", y los de inspiración demócrata cristiana o de centro, pueden diferir en el papel del Estado en ciertos casos, como son la propiedad de algunos recursos, la preeminencia o no del llamado Estado-benefactor (de la social democracia europea), la oferta de educación, de asistencias de salud y la prestación de servicios públicos en general.

 

Así, esa frasecita del "agua y el aceite" no tiene sentido, las coincidencias doctrinales y de plataformas políticas pueden imponerse sobre las diferencias, siempre y cuando exista buena voluntad y auténtica búsqueda del bien común. Los partidos aliancistas pueden presentarse a elecciones y gobernar con acuerdos, discutiendo solamente las diferencias para tomar algunas decisiones de gobierno.

 

Los partidos aliados en el mundo, cuando no tiene ninguno de ellos la mayoría necesaria para gobernar o legislar, funcionan en la práctica con frecuencia –y con sus excepciones también– y el mundo está colmado de este tipo de experiencias, así que no tienen por qué no funcionar en México; nuestro país no es de otro planeta ni de otra raza no humana.

 

En organismos y convenciones internacionales, gobiernos con muy diferentes doctrinas, principios y plataformas de gobierno, votan juntos, deciden acciones, convenciones, compromisos y eligen funcionarios internacionales, del Secretario General de la ONU para abajo.

 

Para quienes insistan, hasta rayar en la necedad,  en que el PAN y el PRD, u otros de los partidos no priístas no pueden ir juntos en elecciones, porque son el agua y el aceite, hay que preguntarles si nunca oyeron hablar en la escuela de las emulsiones, en que dos o más líquidos distintos sí se mezclan, al menos temporalmente. 

 

El PRI azuza el tema porque no le conviene que haya alianzas en su contra, pero no quiere reconocer que la gente, excepto sus paniaguados, no quiere que regrese al poder, tiene verdadero pavor a que eso suceda.

 

Andrés Manuel López Obrador se cuece aparte, él quiere a su Chole, quiere todo para él, y que se cumpla, porque sólo quiere que en esta tierra sólo sus chicharrones truenen.  Ya lo estamos viendo en el Estado de México, el quiere a Alejandro Encinas a como dé lugar, al rato lo convierte en su "Juanito", como lo hizo en la Delegación Ixtapalapa, de la ciudad de México, de triste memoria.  Después quien sabe que más quiera, sólo le hacen caso sus corifeos como el ínclito don José Gerardo Rodolfo Fernández Noroña.  ¡Pa' su mecha!

 



jueves, 20 de enero de 2011

Filosofia de vida.

 

Por: Mahatma Gandhi

 

 

Iniciemos el nuevo año con una reflexión de Gandhi:

 

¿Cómo olvidar aquella respuesta de Mahatma Gandhi cuando le cuestionaron sobre los factores que destruyen al hombre? 

 

Señalaba siete elementos:


La Política sin principios

El Placer sin compromiso

La Riqueza sin trabajo

La Sabiduría sin carácter

Los Negocios sin moral

La Ciencia sin humanidad 

La Oración sin caridad.

 

La vida me ha enseñado que la gente es amable, si yo soy amable; que las personas están tristes, si yo estoy triste; que todos me quieren, si yo los quiero; que todos son malos, si yo los odio; que hay caras sonrientes, si yo les sonrío; que hay caras amargas, si yo estoy amargado; que el mundo está feliz, si yo soy feliz; que la gente es enojona, si yo soy enojón; que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido. La vida es como un espejo: Si yo sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa. La actitud que yo tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante mí. "El que quiera ser amado, que ame"....     

 


miércoles, 5 de enero de 2011

VEN A MI CASA ESTA NAVIDAD




http://www.youtube.com/watch?v=YiXN2RYGm7o



¡Se quedó sin nada!

Quienquiera que seas,
detente un momento ante esa cueva.
¿Ves ese niño indefenso?
Es Dios, es el único Redentor.

Es para ti.
Si te sientes muy pecador…
É1 te dice que tienes perdón.
Si estás muy desesperado…
Él te ofrece la alegría de vivir.
Si eres pobre…
piensa que Él es más pobre que tú
y que es pobre por ti.

Si crees que no hay camino para encontrar la paz…
Él es el Camino.
Si crees que todo es farsa y mentira
en la vida y en la sociedad…
Él es la Verdad.
Si crees que la vida no tiene sentido ni valor…
Recuerda que Él es la Vida.

Tú que te has detenido ante muchos palacios,
y tiendas, y salas de fiestas,
sin encontrar lo que buscas…
nada pierdes con intentar
comprar a ese Niño el amor,
la vida y la paz.
Y Él a cambio te pide
una pequeña limosna de amor.

Se quitó los rayos, se quitó la fuerza
y se quedó sólo con el amor.

Si te hacen un pequeño favor,
das las gracias.
Si el favor es muy grande,
sientes la obligación de agradecerlo muchísimo más.

El favor que Dios te hace volviéndose hombre por ti, es mayor que el mar, mayor que el cielo,
mayor que todo.

Pero dime si alguna vez le has dicho ¡gracias!,
como a los que te hacen pequeños favores.

Nadie te ha amado como Él.
Nadie te amará como Él.
Mucho ama el que mucho perdona.
El te ha perdonado lo que nadie te perdonaría.

Pedir una limosna de amor para Él, ¿es mucho pedir?
Vivir la Navidad en paz con Dios,
¿es mucho pedir?

Me atrevería a sugerirte una cosa:
Si tú, como adulto, no sabes amar a ese Niño-Dios,
deja a tus hijos que lo amen,
diles que lo amen por ti,
que disfruten la Navidad por ti.

Se quitó los rayos, se quitó la fuerza
y se quedó sólo con el amor.
Yo me quito la careta de hipocresía,
mi coraza de pecador
y me quedo sólo con la gratitud.




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Con mi sincero afecto les deseo que esta navidad la felicidad invada sus corazones y que el próximo año sea pleno de bienestar.


Dios los bendiga






Diciembre de 2010















¡Feliz Año Nuevo 2011!


  

ORACION DE AÑO NUEVO

 

Señor, Dios dueño del tiempo y la eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro. Al empezar un año mas detengo mi vida ante el nuevo calendario, aún sin estrenar, te presento estos días que solo tu sabes si llegaré a vivirlos. Hoy te pido para mi y los míos la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría...

 

Quiero vivir cada día con optimismo y bondad, llevando a todas partes un corazón lleno de compresión y paz. Cierra tú mis oídos a toda falsedad, mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes. Abre en cambio, mi ser a todo lo que es bueno, que mi espíritu se llene solo de bendiciones y las derrame a mi paso.

 

Cólmame de bondad y alegría para que cuantos viven conmigo o se acerquen a mí, encuentre en  mi vida un poquito de ti. Dame, Señor, un año feliz, y enséñame a repartir felicidad. Amén.