martes, 14 de julio de 2009

Anécdota: La mujer que abortó porque "no era su hijo"


Por: Fernando Pascual
Lunes, 13 de julio de 2009

Hay casos que desvelan situaciones y dramas humanos que van más allá del caso en cuestión. Como el de una mujer que recurrió a la fecundación in vitro, congeló varios embriones, y perdió uno de ellos por un "error" del laboratorio.

¿Cuál es el caso? The Sunday Times lo presentó en un artículo publicado el 14 de junio de 2009 con el título "Woman aborts other mother’s last embryo" ("Mujer aborta el último embrión de otra madre").

Deborah y Paul querían tener un hijo con ayuda de la fecundación artificial. Acudieron a una clínica de fertilidad. Después de dos fracasos, en 2003 nació un hijo, Jamie. En la clínica habían quedado tres embriones congelados, de los cuales solamente uno sobrevivió. La pareja quiso tener un segundo hijo. Volvieron a la clínica en diciembre de 2007 con la esperanza de "usar" ese embrión.

Se les dijo inicialmente que el embrión había sido dañado en un accidente. Luego se les comunicó la verdad: había sido transferido por error a otra mujer. Cuando ella supo que no era su hijo, lo abortó.

Hasta aquí los hechos dados a luz por la prensa. Se trata de un caso particular, de un "accidente" que ha involucrado a dos mujeres, a sus familias, al equipo de médicos y a varios embriones.

Detrás del hecho se descubren horrores y males profundos de la fecundación artificial y de cierta mentalidad que trata a los hijos como productos de consumo.

Recurrir a la fecundación artificial va contra el respeto a la vida y la dignidad del hijo y del matrimonio. Cada persona merece iniciar su vida desde el amor entre un hombre y una mujer que, unidos en matrimonio, se abren a la llegada de los posibles hijos y los acogen en el lugar más adecuado: el seno materno.

Producir embriones en el laboratorio los expone a situaciones peligrosas, injustas y dañinas, de selecciones arbitrarias, y favorece la mentalidad que los trata más como cosas (bienes de consumo para "usar" según el deseo de sus "propietarios") que como seres humanos.

Congelar embriones es un acto injusto que impide a miles, quizá millones de hijos, llevar adelante la propia vida en el seno materno, y suele provocar graves daños en muchos de esos embriones congelados, que morirán al ser descongelados o por decisión de otros (de los técnicos o de sus mismos padres que ya no los desean).

Tratar a los embriones congelados como "material de reserva" aumenta la misma injusticia de la fecundación artificial, al convertirlos en objetos valiosos sólo en tanto correspondan a los deseos de sus padres (o simplemente de su madre).

El hecho de que una mujer descubra que ha recibido un "embrión equivocado" (como ocurrió en este caso) no crea ningún derecho a eliminarlo a través del aborto: ese hijo, como cada ser humano, merece respeto, acogida, ayuda, aunque "por error" se encuentre en el seno de quien no es su madre natural.

El aborto de un "embrión equivocado" desvela una mentalidad muy difundida en el mundo moderno, que ha llevado y sigue llevando a millones de madres a eliminar a sus hijos cuando no son deseados, cuando no tienen las cualidades que les gustaría, cuando llegan en un momento "inoportuno".

Ninguna vida humana debe ser despreciada si no encaja con los planes de los adultos. Este hecho refleja sólo una parte del drama de la fecundación artificial y de la injusticia del aborto, los graves "errores y horrores" a los que se ha llegado.

Frente a situaciones como ésta, hace falta promover medidas concretas para que los hijos sean respetados en el seno materno, para que el aborto desaparezca del planeta, y para que no se recurra a técnicas de fecundación artificial que van contra la dignidad de los hijos y de sus padres.

La instrucción "Dignitas personae", publicada por la Congregación para la Doctrina de la fe en diciembre de 2008, tiene un párrafo que ayuda a valorar este tipo de situaciones:
"La Iglesia reconoce la legitimidad del deseo de un hijo, y comprende los sufrimientos de los cónyuges afligidos por el problema de la infertilidad. Sin embargo, ese deseo no puede ser antepuesto a la dignidad que posee cada vida humana hasta el punto de someterla a un dominio absoluto. El deseo de un hijo no puede justificar la ‘producción’ del mismo, así como el deseo de no tener un hijo ya concebido no puede justificar su abandono o destrucción" (Dignitas personae n. 16).


sábado, 4 de julio de 2009

Humildad y caridad cristianas


Por: Querien Vangal
«Un profesionista desempleado despertó una mañana y revisó su bolsillo. Todo lo que le quedaba eran $10. Decidió utilizarlos para comprar comida y esperar así la hora de morir, ya que era demasiado orgulloso como para pedir limosna. Estaba tan frustrado por no encontrar empleo, y no tenía a nadie disponible para ayudarle.
Compró su comida y en cuanto se sentó a comer, un anciano y dos pequeños niños se le acercaron y le pidieron que les diera comida, ya que no habían comido en casi una semana. El profesionista los miró. Estaban tan flacos que se les notaban los huesos. Sus ojos se les habían hundido. Con el último pedazo de compasión que le quedaba, les dio su comida. El anciano y los niños oraron para que Dios le diera bendiciones y prosperidad, y le dieron una moneda muy antigua. El joven profesionista les dijo "ustedes necesitan esa oración más que yo".
Sin dinero, sin empleo y sin comida, el joven fue debajo de un puente a descansar y esperar la hora de su muerte. Estaba a punto de quedarse dormido, cuando vio un Viejo periódico en el suelo. Lo levantó, y de repente leyó un anuncio para los que tuvieran monedas antiguas, las llevaran a cierta dirección.
Decidió ir a ese lugar con la moneda Antigua que el anciano le dio. Al llegar al lugar, le dio la moneda al propietario del lugar. El propietario gritó, sacó un gran libro y le mostró al joven graduado una foto.
Era la misma moneda, cuyo valor era de 3 millones de dólares. El joven graduado estaba muy emocionado mientras el propietario le dio una ficha bancaria por los 3 millones. El joven cobró el dinero y se fue en búsqueda del anciano y los niños. Para cuando llegó a donde los dejó comiendo, ya no estaban. Le preguntó al dueño de una cantina cercana si los conocía. El dueño le dijo que no los conocía, pero que le habían dejado una nota. Rápidamente abrió la nota pensando que averiguaría donde encontrarlos.
Esto era lo que la nota decía: "Nos diste todo lo que tenías, y te hemos recompensado con la moneda, firma: Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. 1 Reyes 17:10-16; Mateo 11:28-30.»
Oración:Esta es tu bendición financiera! Es una simple oración, tienes 30 segundos. Si necesitas una bendición financiera, continúa leyendo este e-mail.
Glorioso Padre, generoso y amoroso Dios, te rezo para que nos bendigas abundantemente a mi familia y a mi. Sé que sabes que una familia es más que solamente un padre, madre, hermana, hermano, esposo y esposa, sino que familia somos todos los que creemos y confiamos en ti. Padre, elevo esta plegaria rogando bendición financiera no solo para la persona que me envió esto, sino para mí y para todos a los que reenvíe este mensaje. Y que el poder de nuestras oraciones unidas para aquellos que creen y confían en ti sea más poderoso que cualquier cosa.
Te agradezco de antemano por tus bendiciones. Dios padre, libera a la persona que está leyendo esto en este momento y a aquellos que lo harán en el futuro próximo, de sus deudas y sus lastres. Dame tu grandiosa sabiduría para ser un buen administrador por sobre todo lo que me has dado Padre, porque sé cuán maravilloso y poderoso eres y como, si solo obedecemos y caminemos dentro de tu palabra y tenemos la fe de una semilla de mostaza, nos derramarás con tus bendiciones. Te doy gracias Señor por las recientes bendiciones que he recibido y por aquellas que han de venir porque sé que no has terminado conmigo todavía. En tu nombre, yo rezo, Amén.
¡QUE DIOS TE BENDIGA!

Homilia de Benedicto XVI al clausurar el Año Paulimo


El Papa anuncia que se han encontrado restos humanos del siglo I en la tumba de Pablo.

La homilía que pronunció Benedicto XVI en la tarde del domingo 28 de junio de 2009 en la Basílica de San Pablo Extramuros al presidir la celebración de las primeras vísperas de la solemnidad de los santos Pedro y Pablo con motivo de la clausura del Año Paulino.
Señores cardenales, venerados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio, ilustres miembros de la delegación del patriarcado ecuménico, queridos hermanos y hermanas:
Dirijo a cada uno mi saludo cordial. En particular, saludo al cardenal arcipreste de esta basílica y a sus colaboradores, saludo al abad de la comunidad monástica benedictina; saludo también a la delegación del patriarcado ecuménico de Constantinopla. Esta tarde se concluye el año conmemorativo del nacimiento de san Pablo. Nos encontramos recogidos ante la tumba del apóstol, cuyo sarcófago, conservado bajo el altar papal, recientemente ha sido objeto de un atento análisis científico: en el sarcófago, que no había sido abierto nunca en tantos siglos, se hizo una pequeñísima perforación para introducir una sonda especial, mediante la cual se han encontrado restos de un precioso tejido de lino de color púrpura, bañado en oro, y de un tejido de color azul con filamentos de lino. Se encontraron también granos de incienso rojo y de sustancias proteicas calcáreas. Además, se han descubierto pequeñísimos fragmentos óseos, sometidos al examen del carbono 14 por parte de expertos que, sin saber la procedencia, pertenecían a una persona que vivió entre los siglos I y II. Esto parece confirmar la unánime e incontrovertida tradición de que se tratan de los restos mortales del apóstol Pablo. Todo esto llena nuestro ánimo de profunda emoción. Durante estos meses muchas personas han seguido los caminos del apóstol, los exteriores y más aún los interiores que él recorrió durante su vida: el camino de Damasco hacia el encuentro con el Resucitado; los caminos en el mundo mediterráneo que él atravesó con la llama del Evangelio, encontrando contradicciones y adhesiones, hasta el martirio, por el cual pertenece para siempre a la Iglesia de Roma. A ella dirigió también su Carta más g rande e importante. El Año Paulino se concluye, pero estar en camino junto a Pablo --con él y gracias a él venir a conocer a Jesús y, como él, ser iluminados y transformados por el Evangelio-- formará siempre parte de la existencia cristiana. Y siempre, yendo más allá del ámbito de los creyentes, sigue siendo el "maestro de las gentes", que quiere llevar el mensaje del Resucitado a todos los hombres, porque Cristo los ha conocido y amado a todos; y murió y resucitó por todos ellos. Queremos, por tanto, escucharlo también en esta hora en la que iniciamos solemnemente la fiesta de los dos apóstoles unidos entre sí por un estrecho lazo.
Como parte constitutiva de su estructura, las cartas de Pablo -haciendo referencia al lugar y a la situación particular- explican ante todo el misterio de Cristo, nos enseñan la fe. En una segunda parte, sigue la aplicaci&o acute;n a nuestra vida: ¿qué se deriva de fe? ¿Cómo se plasma nuestra existencia día a día? En la Carta a los Romanos, esta segunda parte comienza con el capítulo XII, en cuyos dos primeros versículos el apóstol resume rápidamente el núcleo esencial de la existencia cristiana. ¿Qué nos dice san Pablo en ese pasaje? Ante todo afirma, como algo fundamental, que con Cristo se inició una nueva manera de venerar a Dios, un nuevo culto, que consiste en el hecho de que el hombre viviente se transforma él mismo en adoración, "sacrificio" hasta en el propio cuerpo. Ya no se ofrecen cosas a Dios. Nuestra propia existencia debe convertirse en alabanza de Dios. ¿Pero cómo sucede esto? En el segundo versículo se nos da la respuesta: "No os acomodéis al mundo presente, antes bien transformaos mediante la renovación de vuestra mente, de forma que podáis distinguir cuál es la voluntad de Dios..." (12, 2). Las dos palabras decisivas de este versículo son: "transformar" y "renovar". Debemos convertirnos en hombres nuevos, transformados en un nuevo modo de existencia. El mundo siempre está a la búsqueda de la novedad, porque con razón está siempre descontento de la realidad concreta. Pablo nos dice: el mundo no puede ser renovado sin hombres nuevos. Sólo si hay hombres nuevos, habrá también un mundo nuevo, un mundo renovado y mejor. En el inicio está la renovación del hombre. Esto vale después para cada uno. Sólo si nos convertimos en hombres nuevos, el mundo se convertirá en nuevo. Esto significa también que no basta adaptarse a la situación actual. El apóstol nos exhorta a no ser conformistas. En nuestra Carta se dice: no hay que someterse al esquema de la época actual. Tendremos que volver a hablar de este punto al reflexionar sobre el segundo texto en el que en esta tarde quiero meditar. El "no" del apóstol es claro y también convincente para quien observa el "esquema" de nuestro mundo. Pero llegar a ser nuevos, ¿cómo se puede conseguir? ¿Somos de verdad capaces? Al explicar cómo convertirse en hombres nuevos, Pablo alude a la propia conversión: a su encuentro con Cristo resucitado, encuentro del que la Segunda Carta a los Corintios dice: "El que está en Cristo, es una nueva creación; pasó lo viejo, todo es nuevo" (5,17). Era tan convulsionante para él este encuentro con Cristo que dice: "Estoy muerto" (Gálatas 2, 19; Cf. Romanos 6). Él se convirtió en nuevo, en otro, porque ya no vive para sí en virtud de sí mismo, sino por Cristo que está en él. En el curso de los años, sin embargo, pudo ver que este proceso de renovación y de transformación continúa durante toda la vida. Nos convertimos en nuevos, si nos dejamos conquistar y plasmar por el Hombre nuevo, Jesucristo. Él es el Hombre nuevo por excelencia. En Él la nueva existencia humana se convierte en realidad, y nosotros podemos verdaderamente convertirnos en nuevos si nos ponemos en sus manos y nos dejamos plasmar por Él.
Pablo hace aún más claro este proceso de "refundición" diciendo que nos convertimos en nuevos si transformamos nuestro modo de pensar. Esto que aquí ha sido traducido como "modo de pensar", es el término griego "nous". Es una palabra compleja. Puede ser traducida como "espíritu", "sentimiento", "razón" y, también, como "modo de pensar". Nuestra razón debe convertirse en nueva . Esto nos sorprende. Tal vez habríamos esperado que tuviera que ver con alguna actitud: aquello que en nuestra acción debemos cambiar. Pero no: la renovación debe ser completa. Nuestro modo de ver el mundo, de comprender la realidad, todo nuestro pensar, debe cambiar a partir de su fundamento. El pensamiento del hombre viejo, el modo de pensar común está dirigido en general hacia la posesión, el bienestar, la influencia, el éxito, y la fama. Pero de esta manera tiene un alcance muy limitado. Así, en último análisis, queda el propio "yo" en el centro del mundo. Debemos aprender a pensar de manera profunda. Qué significa eso. Lo dice san Pablo en la segunda parte de la frase: es necesario aprender a comprender la voluntad de Dios, de modo que plasme nuestra voluntad, para que nosotros queramos lo que Dios quiere, porque reconocemos que aquello que Dios quiere es lo bello y lo bueno. Se trata, por tanto, de un viraje de fondo en nuestra orientación espiritual. Dios debe entrar en el horizonte de nuestro pensamiento: aquello que Dios quiere y el modo según el cual Él ha ideado al mundo y me ha ideado. Debemos aprender a participar en la manera de pensar y querer de Jesucristo. Entonces seremos hombres nuevos en los que emerge un mundo nuevo.
Este mismo pensamiento sobre la necesaria renovación de nuestro ser como persona humana, Pablo lo ilustró ulteriormente en dos párrafos de la Carta a los Efesios, sobre los cuales queremos reflexionar ahora brevemente. En el cuarto capítulo de la Carta, el apóstol nos dice que con Cristo tenemos que alcanzar la edad adulta, una humanidad madura. No podemos seguir siendo "niños, llevados a la deriva y zarandeados por cualquier viento de doctrina" (4, 14). Pablo desea que los cristianos tengamos una fe "responsable", una fe "adulta". La palabra "fe adulta" en los últimos decenios se ha transformado en un eslogan difundido. Con frecuencia se entiende como la actitud de quien no escucha a la Iglesia y a sus pastores, sino que elige de forma autónoma lo que quiere creer y no creer, es decir, una fe "hecha por uno mismo". Esto se interpreta como "valentía" para expresarse en contra de Magisterio de la Iglesia. En realidad para esto no es necesaria la valentía, porque se puede siempre estar seguro del aplauso público. En cambio la valentía es necesaria para unirse a la fe de la Iglesia, incluso si ésta contradice al "esquema" del mundo contemporáneo. A esta falta de conformismo de la fe Pablo llama una "fe adulta". Califica en cambio como infantil el hecho de correr detrás de los vientos y de las corrientes del tiempo. De este modo forma parte de la fe adulta, por ejemplo, comprometerse con la inviolabilidad d e la vida humana desde el primer momento de su concepción, oponiéndose con ello de forma radical al principio de la violencia, precisamente en defensa de las criaturas humanas más vulnerables. Forma parte de la fe adulta reconocer el matrimonio entre un hombre y una mujer para toda la vida como ordenado por el Creador, reestablecido nuevamente por Cristo. La fe adulta no se deja transportar de un lado a otro por cualquier corriente. Se opone a los vientos de la moda. Sabe que estos vientos no son el soplo del Espíritu Santo; sabe que el Espíritu de Dios se expresa y se manifiesta en la comunión con Jesucristo. Pero Pablo no se detiene en la negación, sino que nos lleva hacia el gran "sí". Describe la fe madura, realmente adulta de forma positiva con la expresión: "actuar según la verdad en la caridad" (cfr Efesios 4, 15). El nuevo modo de pensar, que nos ofrece la fe, se desarrolla primero h acia la verdad. El poder del mal es la mentira. El poder de la fe, el poder de Dios, es la verdad. La verdad sobre el mundo y sobre nosotros mismos se hace visible cuando miramos a Dios. Y Dios se nos hace visible en el rostro de Jesucristo. Al contemplar a Cristo reconocemos algo más: verdad y caridad son inseparables. En Dios, ambas son una sola cosa: es precisamente ésta la esencia de Dios. Por este motivo, para los cristianos verdad y caridad van unidas. La caridad es la prueba de la verdad. Siempre seremos constantemente medidos según este criterio: que la verdad se transforme en caridad para ser verdaderos.
Otro pensamiento importante aparece en el versículo de san Pablo. El apóstol nos dice que, actuando según la verdad en la caridad, contribuimos a hacer que el todo -el universo- crezca hacia Cristo. Pablo, en virtud de su fe, no se interesa sólo por nuestra personal rectitud o por el crecimiento de la Iglesia. Él se interesa por el universo: "tapánta". La finalidad última de la obra de Cristo es el universo -la transformación del universo, de todo el mundo humano, de la entera creación. Quien junto con Cristo sirve a la verdad en la caridad, contribuye al verdadero progreso del mundo. Sí, es completamente claro que Pablo conoce la idea del progreso. Cristo, su vivir, sufrir y resucitar, ha sido el verdadero gran salto del progreso para la humanidad, para el mundo. Ahora, en cambio, el universo tiene que crecer hacia Él. Donde aumenta la presencia de Cristo, allí está el verdadero progreso del mundo. Allí el hombre se hace nuevo y así se transforma en nuevo mundo.
Esto mismo Pablo hace que sea evidente desde otro punto de vista. En el tercer capítulo de la Carta a los Efesios, habla de la necesidad de ser "fortalecidos en el hombre interior" (3, 16). Con esto retoma un argumento que anteriormente, en una situación de tribulación, había tratado en la Segunda Carta a los Corintios: "Aún cuando nuestro hombre exterior se va desmoronando, el hombre interior se va renovando de día en día" (4,16). El hombre interior tiene que reforzarse -es un imperativo muy apropiado para nuestro tiempo en el que los hombres a menudo permanecen interiormente vacíos y por lo tanto tienen que aferrarse a promesas y narcóticos, que después tienen como consecuencia un ulterior crecimiento del sentido de vacío en su interior. El vacío interior -la debilidad del hombre interior- es uno de los más grandes problemas de nuestro tiempo. Tiene que reforzarse la interioridad -la perspectiva del corazón; la capacidad de ver y comprender el mundo y el hombre desde dentro, con el corazón. Tenemos necesidad de una razón iluminada desde el corazón, para aprender a actuar según la verdad en la caridad. Pero esto no se realiza sin una íntima relación con Dios, sin la vida de oración. Tenemos necesidad del encuentro con Dios, que se nos ofrece en los sacramentos. Y no podemos hablar a Dios en la oración, sino le dejamos que hable antes Él mismo, si no le escuchamos en la palabra que Él nos ha donado. Sobre esto, Pablo nos dice: "que Cristo habite por la fe en sus corazones, para que arraigados y cimentados en el amor, puedan comprender con todos los Santos cuál es la anchura y la longitud, la altura y la profundidad, y conocer el amor de Cristo que excede a todo conocimiento" (Ef 3,17). El amor ve más allá de la simple razón, esto es lo que Pablo nos dice con sus palabras. Y nos dice además que sólo en la comunión con todos los santos, es decir en la gran comunidad de todos los creyentes -y no en contra o en ausencia de ella- podemos conocer la enormidad del misterio de Cristo. Esta enormidad la describe con palabras que quieren expresar la dimensión del cosmos: anchura, longitud, altura y profundidad. El misterio de Cristo es una enormidad cósmica: Él no pertenece sólo a un determinado grupo. El Cristo crucificado abraza el entero universo en todas sus dimensiones. Toma el mundo en sus manos y lo eleva hacia Dios. Empezando por san Ireneo de Lyon -es decir, desde el siglo II- los Padres han visto en esta anchura, longitud, altura y profundidad del amor de Cristo una alusión a la Cruz. El amor de Cristo ha abrazado en la Cruz la profundidad más honda, la noche de la muerte, y la altura suprema, la elevación del mismo Dios. Y ha tomado entre sus brazos la amplitud y la enormidad de la humanidad y del mundo en todas sus distancias. Él abraza siempre al universo, a todos nosotros.
Oremos al Señor para que nos ayude a reconocer algo de la enormi dad de su amor. Oremos para que su amor y su verdad toquen nuestro corazón. Pidamos que Cristo viva en nuestros corazones y nos haga ser hombres nuevos, que actúan según la verdad en la caridad. Amen.

miércoles, 1 de julio de 2009

¿No puedes tener hijos?... hay opciones

Por: Pamela Ornelas
FUENTE: Centro de Documentación y Estudios de la Adopción A.C. (CDEA)

En la actualidad, mucho se escucha hablar de adopción, incluso en el mundo del espectáculo. Por ejemplo: a Yuri le acaban de entregar en adopción a su hija, una bebé de siete meses; Madonna consiguió la adopción de una niña de Malawi de tres años; Federica Quijano que adoptó a dos niños, entre otros.
Sin embargo, poco se habla de lo que es y de la oportunidad que brinda a los niños privados del amor de una familia por diversas circunstancias, a vivir y crecer dentro de una –no convencional, pero igual de funcional–: una familia por adopción.
La adopción, según la directora del Centro de Documentación y Estudios de la Adopción A.C. (CDEA), licenciada Alejandra Salas, consiste “en que un niño o una niña se conviertan por ley en hija o hijo de una nueva familia: adoptiva”.
En México, la legislación en materia de adopción varía dependiendo de cada entidad, pudiendo ser Simple, Plena, o Internacional, y puede realizarse mediante dos instancias: pública en el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), o bien, en una institución privada, mismas que siguen la legislación incluyendo también algunos requisitos propios de cada una.
A pesar de ser una práctica cada vez más común, en México, como en el resto del mundo, aún hay mucho camino por andar tanto en el ámbito judicial como en el administrativo y en el cultural, para que cuando se hable del tema y se ponga en práctica, se anteponga el interés superior del niño por encima del de cualquier otra persona.
Muchas son las críticas a los trámites “largos y engorrosos” como los llaman la mayoría de los solicitantes; sin embargo, el sistema debe estar seguro de que aquellos padres a quienes entregarán un niño en adopción, son los adecuados para el pequeño, pues otro abandono sería muy difícil de superar.
Ante esto, la directora del CDEA señala que es necesario promover una Cultura de la Adopción capaz de brindar a aquellos niños privados de un ambiente familiar a una familia adoptiva, en caso de no poder ser integrados a la de origen, y que la sociedad los acepte como a cualquier otro niño sin etiquetas discriminatorias.
Sin embargo, la realidad nos demuestra lo contrario. Hace falta sensibilizar a las autoridades legislativas para que, independientemente de su fracción parlamentaria, apoyen iniciativas que beneficien a los niños sujetos de adopción o que podrían serlo.
También que las autoridades judiciales den celeridad e importancia al trámite que les llega, ya que el sujeto no es un inmueble o un objeto material, sino la vida de un niño que por diferentes circunstancias, no puede crecer dentro de su familia de origen y necesita de una adoptiva para lograr su pleno desarrollo.
Asimismo, generar la conciencia necesaria en las autoridades administrativas para que en plena función de sus actividades y en lo que a ellas compete, completen los expedientes de los niños para que en caso de ser posible, se tornen sujetos de adopción.
Por último, se tiene que sensibilizar a la población en general para terminar con los paradigmas en torno a la adopción; que no se señale a las familias por haberse constituído de esta manera ni existan burlas a los niños en su escuela, tales como “eres adoptado”, o “tu mamá no te quiso”.
Con la finalidad de promover una Cultura de Adopción integradora en todos los sentidos, nace el CDEA que es una asociación civil cuya misión es recopilar, documentar, producir y difundir conocimiento para proponer iniciativas de ley y proyectos educativos que permitan optimizar los procesos y prácticas relacionados a la adopción.
En el CDEA se realizan análisis y estudio de leyes de adopción, y temas relacionados a nivel nacional. Se hace monitoreo de medios nacionales e internacionales, se recopilan estadísticas, y se realizan proyecciones cuyas evidencias permitan sustentar las afirmaciones y propuestas que se hagan en el cumplimiento de los objetivos de la institución.
Se cuenta también con el área Educativa, cuyo objetivo gira en torno a satisfacer las necesidades de las personas involucradas en el círculo de la adopción: familias adoptivas, solicitantes, albergues y niños institucionalizados mediante la organización e implementación de talleres que les ayuden a llevar el proceso de la mejor manera.
Asimismo, todas las áreas –jurídica, información y de educación– realizan proyectos de investigación con la finalidad de documentar y hacer crecer el acervo informativo en la materia, que se traduzca en acciones y en que un mayor número de niños pueda vivir y crecer en una familia; cuando no sea posible en la de origen, en una adoptiva.
Actualmente, el CDEA está organizado el Primer Concurso Nacional de Tesis de Adopción 2009 a nivel licenciatura, el cual tiene como objetivo reconocer el trabajo y pensamiento de estudiantes interesados en la materia, y hacer de la adopción un tema cada vez más abierto.
La convocatoria cierra el próximo 30 de septiembre y pueden participar aquellos trabajos aprobados por alguna institución de Educación Superior del país desde el 1 de septiembre de 2007 hasta el 30 de septiembre de 2009.
Para mayor información puede consultar la página www.cdea.org.mx

Quinteta amena

I.- Excelencia educativa en el estado de Oaxaca

Por: Antero Duks

Son tan "brillantes" los seudo maestros de el estado de Oaxaca, que en un muy justo reconocimiento a su muy loable labor en paros, marchas, bloqueos y demás borlotes, los índices, tanto nacionales como internacionales, colocan a este estado entre los más bajos del orbe, comparado únicamente con algunos países del África, en donde sabemos que todavía viven casi en el salvajismo.
Inconformes, a pesar de la altísima distinción, los seudo maestros del estado de Oaxaca, pidieron a las autoridades del ramo de la educación latinoamericana que hicieran una justa evaluación. Así fue que encargaron a la Secretaría de Educación de México que la llevara a cabo, con la vigilancia adecuada de la OEA a través de su Organismo en dicha área.
Así pues sucedió lo que se relata a continuación: "Sucedió en el estado de Oaxaca"
Nota del autor: Seguramente debe estar revolviéndose de vergüenza en su sepultura el Eximio Maestro (dicho con verdadero respeto) don José Vasconcelos, distinguido oaxaqueño.
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II.- Sucedió en una ciudad del estado de Oaxaca.

Por: Alberto Ahiestán

Es tan deficiente la capacidad de los maestros del estado de Oaxaca, que ya hay quien asegura que los paros, plantones, bloqueos y demás hierbas, los hacen para no tener que asistir a impartir sus clases para no enseñar el cobre.
Parece exageración pero entérese de los sucedió, hace un par de meses en una ciudad del Estado de Oaxaca, de cuyo nombre no quiero acordarme, resulta que llegó un Inspector de la SEP a una .escuela secundaria Se presentó con el señor Director y le hizo saber que el motivo de su visita era tomar un reporte de evaluación sobre el conocimiento de los alumnos, principalmente en Historia.
El Director, con toda atingencia, lo llevó a uno de los salones de clase y lo presentó con el Profesor Torres, quien era el que impartía dicha materia. El inspector le explicó al maestro el motivo de su visita. Acto seguido le explicó al maestro Torres como se haría la evaluación, le pidió que le proporcionara la lista del grupo, eligió a un chico en forma aleatoria, a quien le hizo la siguiente pregunta:
-- “Joven: ¿Me podrías decir el nombre de la persona que quemó la puerta de la entrada de la Alhóndiga de Granaditas?”
El joven bajó la cabeza y después de un rato era notorio que estaba muy nervioso; el Inspector notó que estaba sudando, por lo que le dijo:
-- “Bueno, cálmate, si no me puedes decir el nombre, dime al menos su apodo”
El joven, muy nervioso, responde:
-- “la verdad no lo sé señor Inspector, pero le aseguro, por mi madre santa, que YO NO FUI”
En seguida otro joven toma la palabra y dice:
-- “Inspector, yo conozco a Luis desde hace más de 5 años y es uno se los chicos más tranquilos de esta colonia, yo le puedo asegurar que ÉL NO FUE”.
-- El Inspector, frunce el ceño, y contendiendo el enojo, pues imagina que se trata de una broma, les ordena:
-- “Por favor salgan ambos y váyanse de inmediato a la dirección, en un momento los alcanzaré y allá hablaremos”.
Los chicos toman sus cosas y abandonan el salón. El Profesor Torres interviene y le dice al Inspector:
-- “Señor. Inspector, estoy seguro que ellos no fueron, ambos son muy tranquilos, y si no se saben el apodo, ni el nombre del que quemó la puerta de la Alhóndiga, es porque ellos no se juntan con pandillas. Estoy casi seguro que eso más bien lo hicieron los del turno de la tarde que son chicos muy rebeldes.
El Inspector, que ya para ese momento no se puede contener, sale hecho una furia hacia la Dirección. Ahí le hace saber al Director que levantará un reporte pidiendo la remoción del Profesor. Torres. El Director, notoriamente mortificado, le dice:
-- “Le pido señor Inspector que no haga eso, le ruego que reconsidere. Mire usted, el profesor Torres aparte de impartir la materia de Historia , también imparte Biología , Civismo y Literatura, nunca falta a clases y ya lleva aquí 14 años trabajando. En esta colonia, no es fácil conseguir maestros, además mire usted: tenemos el problema del sindicato, que seguramente se nos echarán encima. Mejor dígame que tan dañada quedó la mentada puerta por el incendio y veremos si se puede reparar, y si no, pues ya en última instancia, hacemos una cooperacha entre maestros y padres de familia y mandamos comprar una puerta nueva para la Alhóndiga, Total : ¿qué tan cara puede salir la pinche puerta esa?”
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III.- ¡ZOPAZ! Mujer soltera, ¿será mejor?
Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Los mitos sobre el amor y la pareja, así como la autorrealización de la mujer en la soltería, son los temas centrales de las escritoras Flor Aguilera y Alejandra Rodríguez, en su libro “El (estúpido) príncipe azul”.
Desde que la mujer es niña le relatan historias de príncipes azules, creando fantasías de lo que es el verdadero amor y cómo deben ser las relaciones de pareja, haciéndolas creer que la soltería para el género femenino es sinómino de infelicidad y que necesita un hombre que la rescate.
Contra esa premisa, las autoras muestran en su libro que una mujer puede ser soltera por convicción y que además es una oportunidad para la autorrealización y la búsqueda de la felicidad individual.
El libro consta de dos partes, una que habla de todos los mitos sobre amor y las falsas ideas que se tienen sobre la pareja, metáforas como: “alma gemela”, “media naranja” y un “príncipe azul” que nos rescate de nosotras mismas y demás ideas absurdas relacionadas con los cuentos de hadas.
En la segunda parte, explican al lector la forma de vivir una soltería plena, a partir del autoconocimiento y la independencia, para eliminar la idea de que se necesita de un hombre para ser feliz, llenar los vacíos emocionales y curar las heridas.
La soltería, enfatiza el sello Grijalbo, se plantea como una decisión personal que ofrece un sinnúmero de posibilidades y muestran que querer ser soltera no tiene nada de anormal.
“Para probar sus teorías, las autoras nos demuestran de forma muy amena y a través de ejemplos y anécdotas, que creer en los ideales de cuentos de hadas lo único que traen son complicaciones, malos entendidos e ideas falsas de la realidad porque no se cumple con las expectativas que las mujeres se plantean”, agrega.
Ser feliz, continúa, depende de una misma y no de un hombre, este libro te ayuda a comprender todo lo que puedes hacer por ti misma y a olvidar esos idealismos que llevamos cargando desde pequeñas.
Todas estas ideas y teorías nuevas que poco a poco van imponiéndose en el mundo actual, finalmente son las que marcarán la degradación de la familia y, por ende, del ser humano. Son, como bien dice Querien Vangal, la antesala de la extinción del mundo, cuando menos del mundo poblado por seres humano.
La naturaleza del todos los seres humanos es la convivencia entre los seres de ambos sexos como base de la procreación. Los seres humanos, como seres pensantes y creativos, crecieron y se multiplicaron con base en la constitución de familias, estas a su vez formaron tribus, estas a su vez se integraron en comunidades, y estas finalmente en naciones.
¿Cómo podría haberse llevado a cabo este proceso sin la unión hombre-mujer?, la pregunta se contesta por si sola, natural y lógicamente: NO PODRIA HABERSE LLEVADO A CABO.
Entonces la unión hombre mujer es tan necesaria para la vida en la sociedad humana como el agua. Fabrican un mito quienes sostienen la tesis de que la mujer puede vivir sin el hombre y viceversa, es una verdadera aberración. Si así hubiera sido, o tendríamos otra naturaleza, como sucede con algunas especies vivientes, o no existiría la humanidad.
La mujer es el ser sublime de la creación, por que es el único ser capacitado para dar vida a todos los seres humanos y enseñarlos a introducirse en la vida comunitaria. Es el espíritu que da fuerza a la humanidad y que sin él ésta no existiría; pero para cumplir esa sublime posición necesita su complemento: el hombre.
El que muchos hombres no hayan entendido su sagrada posición y fallen en el sagrado papel de apoyar a la mujer, es parte de las equivocaciones garrafales a que está expuesta la humanidad.
Pero de ello a pensar que la mujer puede vivir sin el hombre y viceversa es destruir todos los fundamentos que le han dado sentido a la vida humana, y por ende a la sociedad.
Pero…, los “progresistas” así lo pregonan, como han pregonado el aborto y el matrimonio entre homosexuales, y quien sabe que tatas cosas más, porque de que garran carrera ni quien los pare.
Que conste que no he hecho referencia a ninguna religión, y lo he hecho con toda intención para no dañar susceptibilidades, porque supongo que los que pregonan que lo mujer puede vivir sin el hombre y viceversa seguramente son agnósticos.
Pero… ¿usted que piensa?

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IV.- ¿SORPRESA?

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel


«La corrupción de lo que hay de mejor es la peor»

Noticia sorpresiva para nosotros los mexicanos:
“México fue ubicado en el lugar número 72 de un total de 180 países menos corruptos, evaluados por la Organización Transparencia Internacional. “
Caramba creo que definitivamente no nos esperábamos eso, en realidad yo me esperaba que anduviéramos por ahí del último lugar, quizás el 175, pero no menos. Y es que francamente no es para menos, dada la gran corrupción que ha invadido todo: policía, funcionarios gubernamentales, empleados burócratas y, para que seguimos, a la sociedad entera.
Pero volvamos a la noticia, México mantiene el mismo lugar que ocupó en 2007 en el Índice de Percepción de la Corrupción, presentado cada año en Berlín por ese grupo dedicado a denunciar la corrupción política en el mundo.
Dinamarca, Suecia y Nueva Zelanda son los países menos corruptos del mundo, mientras Somalia, Myanmar e Irak tienen el peor índice en ese problema, de acuerdo con el informe.
Pero somos tan especiales los mexicanos, que en vez de darnos vergüenza el lugar obtenido hay quien lo festeja como si fuera un gran logro ¡acabáramos!
Sabemos y estamos concientes de que la corrupción es propia de la naturaleza humana y que es una verdadera utopía pensar que puede eliminarse totalmente, pero la lucha real para bajarla a niveles tolerables y mantenerla controlada, la cual debe darse por la sociedad entera, no se da, parece imposible lograrlo. La corrupción se da en todos los sectores, claro que la más notoria, la que más se critica, de la que más nos quejamos y que más daño hace, es la que se efectúa en el sector oficial. Pero seamos claros que toda, en su conjunto, se ha convertido en un verdadero flagelo para México.
“¡QUE TIRE LA PRIMERA PIEDRA QUIEN ESTÉ LIBRE DE PECADO!” Fueron las palabras que pronunció Jesucristo a muchedumbre que trataba de apedrear a la mujer adultera –delito altamente castigado con una piedriza en aquel tiempo—, así todos los que ya tenían piedra en mano, listos para arrojársela a la indefensa mujer, voltearon para verse las caras unos a otros, se quedaron estáticos y acabaron por dejar caer la piedra.. Parafraseando aquella sentencia, podemos decir ahora: “Que tire la primera piedra quien no haya cometido un acto de corrupción”, todos nos miramos las caras unos a otros, nos sonrojamos de vergüenza y acabamos por dejar caer la piedra, a todos nos ha salpicado la corrupción de un modo u otro.
Cuando se hizo del poder la “Trinca Infernal” –PNR-PRM-PRI)-- en 1930, el pueblo mexicano estaba abierto para encausarse a una organización democrática, honesta y responsable; pero no sólo desperdiciaron lamentablemente esa oportunidad, sino que se fueron para el lado contario. Ahí nació la pudrición en que se encontraba nuestro país en año 2000, cuando llegó a su fin la hegemonía de la Trinca.
Es tan enorme esa podrida carga, que para revertirla se necesitaran muchísimos años y eso a trabajo sostenido. Fueron 70 años, equivalentes a 1 cuatrienio (Pascual Ortiz Rubio-Abelardo Rodríguez) y 11 sexenios (Cárdenas, Ávila Camacho, Alemán, Ruiz Cortines, López Mateos, Díaz Ordaz, Echeverría, López Portillo, De la Madrid, Salinas, y Zedillo), 13 “magníficos” ejemplares de la ganadería robolucionaria. Unos más que otros, pero todos al fin pusieron su grano –o roca— de arena para encaminar a México --la patria que juraron llevar a buen recaudo-- a la cultura de la corrupción.
Según los especialistas en eso del cálculo de probabilidades, el mal se aprende más rápido que el bien en proporción de 1 a 4, por lo que, –considerando esta proporción como correcta, se necesitarán 280 años para revertir el mal. O sea que se necesitará el trabajo positivo y sostenido de 46.67 sexenios, el equivalente a 11.2 generaciones de mexicanos –considerando 25 años por generación. Claro, sin considerar que pueda atravesarse un problema fortuito que dé al traste con lo que se haya logrado en bien. ¿Cómo la ven?, como diría mi compadre el Che Sarnudo: “macanudo che”.
Sería muy interesante hacernos un auscultación honesta –sueño utópico-- del porcentaje de mexicanos que ponen empeño en, ya no digamos combatir, sino evitar la corrupción. No quiero pecar de adivino, pero se me hace que andamos muy bajos. Cuantos evitan por ejemplo dar una “propina” –me causa repudio la palabra mordida-- al agente de tránsito para evitar la “lata” de ir a pagar una multa porque se pasó un alto, o porque se estacionó en lugar prohibido. O darle “propina” a un servidor público para que agilice un trámite. O a comprar en la fayuca o con la piratería, a pesar de que sabemos que le hacemos un daño al país al apoyar la evasión del pago de impuestos. Y así podemos seguir anotando los renglones dende aparece la corrupción. Y esto por parte y responsabilidad de la sociedad en general.
Reducir este maldito defecto –conste que eludo decir “acabar”, como antes se ha explicado-- a niveles tolerables a corto plazo lo considero imposible y menos con la apatía que demuestra la mayor parte de la sociedad.
¿Cambiaremos nuestra cultura del “importamadrismo” o del “yo exijo todo a cambio de nada”? O lo que es lo mismo: tengo derechos pero no obligaciones.
Mexicano. ¡TU TIENES LA PALABRA Y LA ACCIÓN!
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V.- Stonehenge pudo haber sido un lugar de peregrinaje para enfermos
Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel
Un equipo de arqueólogos investiga los secretos de Stonehenge, el monumento prehistórico más famoso de Gran Bretaña, dijo el lunes que el lugar pudo haber sido un centro de peregrinaje para personas enfermas que creían que sus piedras tenían cualidades curativas.
Siempre ha sido un misterio por qué las piedras de arenisca azulada, las más pequeñas del círculo, fueron transportadas unos 250 kilómetros desde Preseli Hills, en Gales, hasta Wiltishire, en el sur de Inglaterra.
Ahora, un grupo de arqueólogos de la Universidad británica de Bournemouth que realizó una excavación en la zona en abril -- la primera en Stonehenge desde 1964 -- cree que la arenisca azulada era considerada una piedra de curación.
"Fueron las cualidades mágicas de estas piedras las que (...) transformaron el monumento y lo convirtieron en un lugar de peregrinaje para los enfermos y heridos del mundo neolítico," afirmó un comunicado de los investigadores.
Geoffrey Wainwright, presidente de la Sociedad de Anticuarios de Londres y uno de los expertos que ayudó a dirigir los trabajos, explicó a la radio de la BBC que llegó a esa conclusión en parte por la cantidad de sepulturas en torno a Stonehenge con restos mostrando lesiones y deformidades.
PODRIA SER MAS ANTIGUO
Los arqueólogos dijeron en su comunicado que la fecha por carbono 14 sitúa la construcción del círculo de areniscas azuladas entre el 2.400 y el 2.200 antes de Cristo, unos pocos siglos después de lo que se creía.
Sin embargo, en su investigación encontraron fragmentos de carbón que databan antes del 7.000 A.C., lo que prueba una actividad humana en la zona muy anterior a lo que se pensaba hasta ahora.
La excavación, que duró dos semanas, reveló que siglos después de su construcción Stonehenge fascinó a los romanos que llegaron a la isla.
En una época tardía de la ocupación romana se cavó un agujero en el centro del monumento y se colocó una moneda en el fondo, antes de rellenarlo con tierra y piedras y con un bloque de piedra encima.
Los arqueólogos descubrieron que se habían roto pedazos de las piedras azuladas de forma deliberada y que se celebraron rituales en los que se utilizaba acebo, hiedra y tejo.
Otro de los responsables del equipo, Tim Darvill, de la Universidad de Bournemouth, indicó que las areniscas azules parecían claves para el propósito de Stonehenge, aunque podrían haber tenido más de una función.
Otras teorías sobre este monumento apuntan a que era un centro religioso o que funcionaba como un calendario


Al rescate de los abuelos

Por: Querien Vangal

Algunos cambios sociales y las condiciones actuales de vida han limitado la función de los abuelos dentro de la familia. Bryce J. Christensen examina esta nueva situación en un estudio publicado en "The Family in America". A la vez, explica el importante papel que los abuelos tienen en la vida de los niños. Ofrezco un resumen de este trabajo.
Gracias al aumento de la longevidad, actualmente hay más personas que nunca con posibilidad de ser abuelos, y de serlo por más tiempo. En Estados Unidos, a principios de siglo había sólo 14 abuelos por cada 100 padres, mientras que hoy la proporción es de 48 por 100. Sin embargo, diversos factores sociales hacen que a menudo se desaproveche su valiosa contribución a la vida familiar.
La memoria familiar

Los abuelos ocupan un lugar destacado en la vida de los niños. Según el psiquiatra infantil Kornhaber, "para un niño, sólo los padres están por encima de los abuelos en la jerarquía del afecto".
Los abuelos son como "libros vivientes y archivos de la familia", dice Kornhaber. Transmiten experiencia a sus nietos y les inculcan valores. Esta función es especialmente importante en la actualidad, ya que, al pertenecer a una generación en que había menos divorcios y más familias numerosas, los abuelos están en condiciones de "ayudar a los padres y a los nietos a comprender principios hoy olvidados con demasiada frecuencia, y sin embargo esenciales para una buena vida familiar. En palabras de un periodista "se aprende más de diez abuelos que de diez expertos en temas familiares."
En particular, los abuelos pueden ser excelentes transmisores de la herencia religiosa. Para los niños, los abuelos son símbolos vivientes de la tradición y de la trascendencia.
Abuelos en los tribunales

Por desgracia, las nuevas tendencias sociales y familiares privan a muchos niños de los abuelos. En primer lugar, a causa de la brusca caída de la fertilidad, un gran número de personas mayores tienen pocos nietos o ninguno. Se prevé que en el año 2010 habrá en Estados Unidos más mayores de 55 años que niños menores de 14, lo que supondrá un desequilibrio demográfico sin precedentes. Y se observa que los hijos únicos -muy frecuentes ahora- suelen tener a su vez un solo hijo. En opinión de algunos estudiosos, esta escasez de nietos puede tener efectos educativos perjudiciales, al provocar en los abuelos demasiada competencia por el afecto y la atención de los niños.
El problema se complica con el divorcio. Cuando los padres se separan, los niños pierden dos abuelos, generalmente paternos, ya que suele ser la madre la que se queda con los hijos. Para la madre divorciada, la ruptura con el marido lleva naturalmente a cortar la relación con los suegros, como parte de su deseo de enterrar los antiguos vínculos. Así, es frecuente que la madre impida que los padres del ex marido visiten a sus nietos. Lo que resulta doloroso para los abuelos paternos y para los niños, que siguen ligados con lazos de sangre y por tanto no en las cosas del mismo modo.
Esto ha provocado que en Estados Unidos algunos abuelos acudan a los tribunales para que se les otorgue el derecho de visitar a sus nietos. Es ilustrativo de las situaciones paradójicas y los quebraderos de cabeza a los que conduce el divorcio. Por un lado, el mantenimiento de la relación abuelos-nietos es natural. Por otro, la pura lógica legal se opone a que persistan vínculos de derivados de un matrimonio declarado disuelto.
De modo que, mientras unos juristas están a favor de reconocer el derecho a visita a los abuelos, pensado en el bien de los niños, otros consideran que eso significa una intrusión en asuntos familiares y una dificultad adicional para que se cierre la herida abierta por el divorcio.
En cualquier caso, el recurso a los jueces acarrea consecuencias desagradables. El proceso inevitablemente saca a la luz disputas familiares: para los niños, ya maltratados emocionalmente por la ruptura de sus padres, es un golpe más. Y si el tribunal concede derecho de visita a los abuelos, los pequeños no podrán menos que percibir un conflicto entre el afecto por aquellos y la postura de su madre; pero en caso contrario, sufrirán igualmente, al verse separados de sus abuelos.

En sustitución del padre

Los abuelos maternos están en otro caso. Muchas veces han de llenar el vacío creado por la desaparición del padre al producirse el divorcio. Cuando unos abuelos ejercen las funciones que normalmente corresponden al padre, se crea una situación ambigua. Para el niño, los abuelos son objeto de cariño particular y está investido de una autoridad distinta de la del padre. Si se mezclan los papeles, el niño parece tener unos abuelos demasiado enérgicos o un "padre" excesivamente blando.
Si la madre vuelve a casarse los niños no ganan -contra lo que se podría pensar- dos nuevos abuelos que reemplacen a los perdidos. Los "abuelastros" no se sienten especialmente vinculados a los "nietastros", ni estos a aquellos. A la vez, los verdaderos abuelos paternos quedan aún más marginados.

Un síntoma más de la actual patología familiar son los nacimientos ilegítimos. En Estados Unidos, no llegaban a 400.000 en 1970, pero en 1988 fueron más de un millón. En relación con el total de nacimientos, pasaron del 11% al 25% en el mismo período. Este fenómeno también crea situaciones difíciles desde el punto de vista de los abuelos. Rara vez los abuelos paternos de un niño nacido fuera del matrimonio ayudan o ven siquiera al pequeño.
Por su parte, los abuelos maternos suelen verse obligados a sustituir al padre ausente. Pero es habitual que estén disgustados por el nacimiento ilegítimo, lo que puede influir negativamente en su afecto hacia el nieto. De este modo, el aumento de nacimientos ilegítimos también contribuye a que haya niños privados de los valiosos beneficios que les podrían dar unos buenos abuelos.
Apartheid generacional

Incluso cuando no media divorcio ni unión ilegítima, la labor de los abuelos resulta obstaculizada por los recientes cambios del ambiente social.
En primer lugar, ahora es más difícil que los abuelos vivan cerca de sus nietos. Las distancias hacen que la familia nuclear lleve una vida separada de los demás parientes. A menudo los abuelos no están tan lejos que no puedan visitar a los nietos en forma más o menos regular. Pero las visitas periódicas no son suficientes para que los abuelos lleguen a formar parte de la vida diaria de la familia, por lo que se convierten en algo parecido a los actos sociales, como las reuniones con los amigos.
Otro fenómeno reciente que aumenta la separación física entre los abuelos y nietos es la proliferación -especialmente marcada en Estados Unidos- de zonas residenciales para jubilados, generalmente situadas en lugares cálidos.
Christensen se refiere también a los efectos de la cultura juvenil. La exaltación de la juventud como valor en sí mismo ha llevado a un cierto menosprecio de los mayores. El culto acrítico a las novedades crea el prejuicio de que por boca del abuelo habla un pasado caduco, más que la experiencia y la sabiduría, por lo que sus opiniones son menos tenidas en cuenta. Esto es, en ocasiones, tan general y notorio, que muchos abuelos renuncian a dar consejos a sus hijos y nietos. En consecuencia, los abuelos de hoy tienen menos autoridad e influyen menos en la formación de los nietos. Los miman, pero no los educan como en otros tiempos, ni tienen la misma facilidad para inculcarles verdades espirituales y morales.

Abuelos atendidos en casa

Otro hecho que favorece la marginación del abuelo es la creciente tendencia a transferir a instituciones especiales la responsabilidad de cuidar de los ancianos, que tradicionalmente ha corrido a cargo de la familia. Esto es, en parte consecuencia de la baja fecundidad, pues cada vez más ancianos tienen uno solo o ningún hijo que pueda ocuparse de ellos. También influye el aumento de familias en que trabajan los dos cónyuges.
Christensen señala un factor más: la resistencia pensar en la muerte. Citando al historiador francés Philippe Ariés, "la muerte se ha convertido en un tabú, en una cosa innombrable". Se prefiere que el pariente anciano muera en el hospital, donde "saben que hacer en estos casos", en vez de en casa, rodeado de la familia, nietos incluidos. La agonía y la muerte se han hecho casi invisibles, salvo para los profesionales sanitaristas.
El olvido de la muerte fomenta la búsqueda de satisfacciones terrenas. "Cuando la moralidad dominante -dice Christensen- se basa en la existencia de un juicio después de la muerte, los que está cerca de ella naturalmente son objeto de un profundo respeto". Mientras que si sólo se persigue el éxito y la recompensa en esta vida, la reverencia a los ancianos se pierde en gran medida.
Para que los abuelos vuelvan a ocupar el lugar que merecen, el autor cree que es preciso reformar los sistemas de seguridad social, de modo que las familias contribuyan más al cuidado de sus mayores en forma directa. El mal estado financiero de la seguridad social en muchos países puede hacer que, en el futuro, esta opinión se convierta en un imperativo. De todas formas, no es una cuestión meramente económica. Si la familia numerosa sigue siendo una rara avis, resultará difícil que los ancianos pasen del asilo al hogar familiar.
Una asignatura que nadie más enseña

El fondo del problema, señala el autor, esta en los mismos factores sociales, espirituales y culturales que perjudican a la familia en general. Christensen propone algunas soluciones al alcance de las familias mismas.
Los abuelos, dice Christensen, deben renunciar a la extendida aspiración de disfrutar de un cómodo retiro lleno de diversiones y de viajes de placer. Por el contrario, tienen la posibilidad de llenar los últimos años de su vida con una tarea más útil y satisfactoria: dedicarse a sus hijos y nietos. A su vez, los padres deberían tener en cuenta el factor de la proximidad de los abuelos a la hora de fijar su residencia. Conviene también "apagar mas a menudo la televisión y el video para que los nietos puedan escuchar historias narradas por los abuelos". Hay que hacer un sitio a los abuelos en los planes familiares, para que compartan con los nietos las vacaciones, los días de fiesta, y la asistencia a actos de culto. Y, aunque esto suponga un sacrificio, la familia misma debe ocuparse directamente del cuidado de los abuelos ancianos, sin recurrir a la residencia o al hospital salvo cuando no quede otro remedio.
Desde cierto punto de vista, hoy los abuelos son más necesarios que nunca. Su ayuda puede ser especialmente valiosa para los matrimonios jóvenes que necesitan dos sueldos. Pero los abuelos son mucho más que una buena guardería: son un eficaz complemento de la tarea educativa de los padres. Como dice el citado psiquiatra Kornhaber, "La asignatura que imparte el abuelo no se enseña en ningún otro sitio".
Es importante hacer notar que el estudio a que me he referido en el presente artículo fue hecho dentro de la cultura y ambiente de los Estados Unidos que, salvo particularidades muy especiales, puede ser extensivo actualmente, dada la globalización, a todos los países occidentales, entre estos México.

miércoles, 24 de junio de 2009

Los pilares intocables por la política


Por: Querien Vangal

La política no construye derechos, los reconoce y protege sobre el sustrato de la dignidad humana que comienza con el de la vida

Quien ha visitado el campo quizá ha tenido la posibilidad de ver un pastor con su rebaño. Los animales van hacia donde los conduce el pastor y, normalmente, éste trata de hacerlo por caminos seguros y protegiéndolos de cualquier peligro.

En muchos documentales sobre el mundo animal, llama la atención que las manadas que no tienen un ‘pastor’ humano, sí tienen un líder de grupo al que todos siguen sin chistar: a veces es el espécimen más fuerte, otras el más anciano.

Para que una sociedad camine unida hacia un mismo objetivo común precisa de una cabeza que la ayude a hacerlo. En buena medida esa función la tienen los políticos, aquellos que rigen o aspiran a regir los asuntos públicos.

Concretamente, en la vida humana, ¿hacia dónde quieren o deberían llevarnos nuestros gobernantes? Hacia el bien común, el asunto público más trascendental. Si ese bien que se pretende es para todos, debe haber entonces un sustrato común sobre el cual se debe apoyar toda legislación que promueva auténticamente la dignidad humana y, en consecuencia, el bien de todos. Y es que toda democracia sólo es posible si se funda en una adecuada y recta comprensión de lo que significa ser persona. De hecho, así fue como nació la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

¿Cuáles son esos pilares que no se pueden tocar sin el riesgo de que todo el entramado social se venga abajo? ¿Qué es eso que no se puede poner en discusión? ¿Cuáles son esos fundamentos que la política no debe condicionar o cambiar por mucho que una mayoría en senados o parlamentos ose cambiarlos?

El primer pilar es el de la vida. Todo lo que atente contra ella (aborto, eutanasia, clonación, experimentación con fetos, etc.) es un atentado contra la sociedad. La sociedad es como un cuerpo: si se amputa un organismo, se resienten los demás miembros. Quizá no sea inmediato, pero la naturaleza pasa factura. El derecho a la vida es el primero y del que se derivan todos los demás. En este sentido, es un deber de los políticos el tutelar el derecho primario a la vida de todo ser humano desde su concepción hasta su muerte natural. Al mismo tiempo, por la misma dignidad humana, se debe evitar tratar al no nacido, desde su concepción, como un objeto.

El segundo pilar inamovible es el de la familia, lugar natural donde un ser humano nace, crece y aprende las nociones del bien y del mal. De ahí también que los padres tengan reservado el derecho a la educación de sus hijos, según los principios de la moral natural y de la ética auténtica.

El tercer pilar es la libertad religiosa. Entre la esfera civil y la religiosa hay competencias diversas. Queda fuera del ámbito político los actos específicamente religiosos: profesión de fe, cumplimiento libre de actos de culto y sacramentos, doctrinas teológicas, comunicación recíproca entre autoridades religiosas y fieles, etc. Sin embargo, es derecho y deber de los ciudadanos buscar la verdad y promover y defender, a través de todos los medios lícitos y buenos, las verdades morales sobre la vida social, la justicia, la libertad, el respeto a la vida, y todos los demás derechos de la persona. El hecho de que algunas de estas verdades también sean enseñadas por la Iglesia católica, no disminuye la legitimidad civil y la ‘laicidad’ del compromiso de quienes se identifican con ellas.

De la libertad religiosa se deriva un derecho al que no se puede renunciar: el de la objeción de conciencia. Ninguna ley humana puede violentar la conciencia de un ser humano. Ciertamente, esto lleva implícita una adecuada formación de la conciencia. Debe quedar claro que la libertad religiosa y de conciencia no son sinónimo de una igualdad de religiones o de sistemas ideológicos.

El cuarto pilar es la paz y la seguridad. En este sentido, es preciso un compromiso por parte de todos aquellos que, según su nivel, tienen una responsabilidad política en sus manos.

Ciertamente, el ser humano se diferencia de los grupos animales gracias a su capacidad de conceptualizar, hacer juicios y razonamientos. De esto se deriva que cuando un postulado político de una persona concreta va en contra de esos pilares del edificio social nunca debe ser apoyado. Sería como apoyar a un terrorista que se dedica a minar los cimientos de los edificios que procuran techo y protección.
La política no construye derechos, los reconoce y protege sobre el sustrato de la dignidad humana que comienza con el de la vida y pasa por todos los otros mencionados.